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jueves, 27 de abril de 2017

El obispo de Ávila llama a ser cautos con las prácticas orientales de meditación


Mística cristiana y no cristiana
Jesús García Burillo
Queridos diocesanos:
Hoy en día muchos cristianos se preguntan si ciertas prácticas orientales como el yoga son compatibles con la fe cristiana y si son un método válido de oración. Ante esta cuestión, y con riesgo de reducción del tema, quisiera exponer algunos criterios de clarificación.
El Yoga nació en la India y recibe su nombre de la raíz yuj, que significa uncir, unir, ligar. Se trata de una disciplina ascética orientada a someter las potencias del cuerpo y del alma y a conducir la mente a la tranquilidad absoluta interior y al éxtasis, llegando a la unión con el universo o con la divinidad (Brahman, Shiva, Visnú). Ya se usaba en los siglos VI y V a. C. y su fin es dominar los pensamientos atravesando 8 grados: 5 preparatorios y 3 en los que se alcanza la meta.
Los grados preparatorios requieren una observancia ética, purificación y mortificación, la superación de los vicios y la práctica de las virtudes; añaden una preparación física por medio de posturas corporales a veces difíciles, resistencia, tenacidad, armonización del sistema nervioso, dominio de la respiración; además, una preparación psíquica descargando todas las imaginaciones y fantasías inútiles. Esta preparación dura meses o incluso años para el practicante de yoga.
A continuación el yogui practica los ejercicios esenciales del yoga, que son la atención, la meditación y la abstracción que termina en el éxtasis. Al llegar aquí el alma se halla en un mundo nuevo; encuentra un estado de tranquilidad y de paz que el yoga considera como el último fin y la felicidad del hombre.
Estas técnicas, que conducen a la paz interior y a la felicidad, son cultivadas por místicas budistas, musulmanas, judías o neoplatónicas y se han puesto de actualidad en occidente. Por ejemplo, el filósofo Alois Haas (Zurich, 1934) recibió recientemente el título de doctor honoris causa por la universidad Pompeu Fabra de Barcelona, después de haberle entregado su fondo de 40.000 libros sobre mística y espiritualidad.
Pero estas técnicas o caminos de espiritualidad no pertenecen a la mística cristiana. La mística cristiana, con sus diferentes escuelas (carmelitas, dominicos, jesuitas, franciscanos…), se caracteriza por el influjo habitual de los dones del Espíritu Santo en la vida del cristiano. La mística cristiana, por tanto, tiene lugar siempre por influjo del Espíritu Santo, aunque precise de la colaboración humana, y se experimenta especialmente en la oración contemplativa, pero también en las tareas diarias del cristiano, incluso en las más difíciles.
A diferencia de las anteriores, las características de la mística cristiana son: la pasividad (porque la iniciativa viene de Dios, es una gracia, aunque sea precisa la libertad humana); la simplificación (porque mediante la meditación amorosa de los misterios divinos se alcanza una visión sintética de todo); la experiencia de Dios (porque se tiene conciencia de estar en contacto inmediato con Dios aunque este estado no sea siempre consolador, como en la noche oscura de San Juan de la Cruz); la oración (porque se trata de un diálogo personal, íntimo y profundo entre el hombre y Dios); la caridad (porque toda oración contemplativa remite al amor al prójimo); y la ortodoxia (porque la vida mística cristiana está en plena conformidad con el Magisterio de la Iglesia, tanto en la dogmática como en la moral).
En resumen, la mística cristiana puede entenderse como la iluminación interna y la comunión íntima que Cristo ofrece al cristiano atrayéndolo a sí mismo, y con Él al Padre, por el Espíritu Santo. Santa Teresa repite que no son los éxtasis o los fenómenos místicos los que demuestran la calidad de la oración, sino la transformación en una persona virtuosa, llena de amor y buenas obras.
Queridos diocesanos, desearía que estas breves nociones, en exceso simplificadas, sobre la vida mística cristiana y la mística no cristiana os ayuden a comprender las grandes diferencias existentes entre una y otra, y la naturaleza diferente que se da entre ellas. La mística de los santos Teresa de Jesús y Juan de la Cruz y otros muchos santos contemplativos, como conocemos muy bien en Ávila, es modelo de mística cristiana, alejada de otras técnicas que son muy respetables y que pueden hacer bien a las personas que las practican, incluso a cristianos que ejercen alguna de las técnicas propuestas sin compartir necesariamente el objeto final y manteniendo la fe en Dios Padre y la primacía del Espíritu Santo, pero que conviene distinguir claramente entre una y otra. Es lo que pretendo con esta carta semanal.
+ Jesús, Obispo de Ávila

 

jueves, 23 de febrero de 2017

Obispos advierten a sus fieles sobre los Veterocatólicos


 
 
Obispos advierten a sus fieles sobre los Veterocatólicos
El arzobispo de Corrientes, Mons. Andrés Stanovnik OFMCap, y los obispos Hugo Santiago, de Santo Tomé, y Ricardo Faifer, de Goya, dieron a conocer un comunicado conjunto, en el que advierten a la feligresía sobre la actuación de ministros de la «Iglesia Veterocatólica» o «Iglesia Católica Disidente». Piden abstenerse de participar de las celebraciones que se realizan en casas de familias y aclaran que los ritos que utilizan se prestan a confusión y desorden¨.
El texto completo del comunicado expresa lo siguiente:
«Se advierte a los fieles católicos de la arquidiócesis de Corrientes y de las diócesis de Goya y Santo Tomé sobre la actuación de ministros de una iglesia, que se presenta como veterocatólica, veterodoxa, o también como iglesia católica disidente, en cuyo logo identificatorio figura la siguiente leyenda: "Iglesia católica apostólica argentina-no romana". Dicha Iglesia está al margen de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, y sus ministros no están en comunión con nuestras Iglesias, no obedecen al papa Francisco, aunque dicen que rezan por él.
Esta iglesia disidente aparece como si fuera una nueva modalidad permitida y autorizada de nuestra Iglesia Católica Apostólica Romana, y pretende estar en comunión con la Sede Apostólica, sin estarlo. Es de notar que los símbolos, ritos y celebraciones, como también el nombre de «católica» que usan, se prestan a confusión y desorden. «Hecha esta advertencia, se pide a los fieles de nuestras diócesis que se abstengan de participar en las celebraciones que realizan los ministros de dicha iglesia en casas de familias, a fin de que permanezcamos unidos en la fe que nos transmitieron nuestros padres. La Iglesia Católica, Apostólica y Romana es nuestra Madre en la Fe, y a la madre no se la cambia ni abandona por otra».
Ante cualquier duda sobre la acción de misioneros o ministros, sobre los que no se tenga certeza de su pertenencia a nuestra Iglesia Católica, sugerimos que consulten en sus respectivas parroquias para no caer en ningún engaño».
Su historia y creencias
La Iglesia Veterocatólica, (Vieja Iglesia católica o Iglesia Católica Antigua) es una asociación de Iglesias nacionales autónomas bajo la presidencia del arzobispo de Utrecht. La raíces del veterocatolicismo pueden señalarse en los Países Bajos, en el período posterior a la Reforma, cuando Roma consideraba gran parte de aquellos países como tierras de misión. Durante una controversia sobre la deposición del vicario apostólico a comienzos del siglo XVIII, un pequeño grupo logró obtener la consagración de Cornelius Steenoven como arzobispo de Utrecht, lo cual confirmó su escisión de Roma.
Después del concilio Vaticano I, algunos grupos de católicos de Alemania, Suiza y del imperio austro-húngaro, bajo el influjo de algunos teólogos como Ignaz von DOllinger, protestaron contra las definiciones del primado y de la infalibilidad del papa. Fueron llamados «viejos católicos» porque consideraban las doctrinas del Vaticano I como una innovación. Los congresos celebrados en Múnich ( 1871) y en Colonia ( 1872) los llevaron a la Declaración de Utrecht ( 1889), que unió a todos los que criticaban el concilio Vaticano I con la comunidad más antigua de Utrecht. A principios del siglo XX los viejos católicos se unieron a las «Iglesias polacas nacionales» de Polonia, Estados Unidos y Canadá.
La Declaración de Utrecht se basa en la Iglesia indivisa de los ocho primeros concilios ecuménicos. Acepta la Escritura y la Tradición como fuentes de la revelación, aunque no se consideran inspirados los libros deuterocanónicos del Antiguo Testamento. Reconoce una primacía de honor al obispo de Roma, pero no el primado de jurisdicción ni la infalibilidad que afirmó el Vaticano I. Los viejos católicos rechazan las ideas de un tesoro de méritos, las indulgencias, la veneración de los santos y las definiciones de la Inmaculada Concepción y de la Asunción de María. Creen en la presencia real de Cristo en la eucaristía, sin explicarla en términos de transubstanciación. Se practica la confesión auricular, pero no se la considera necesaria: no se continuó con el celibato clerical. La liturgia de los veterocatólicos es bastante parecida a la de la Iglesia romana católica. Cada diócesis está dirigida por un obispo, elegido por un sínodo compuesto de clérigos y de laicos, que decreta los cánones que el obispo pone luego en acto.
Porque no mujeres sacerdotes.
El nuevo testamento afirma la necesidad de que en la iglesia existan “ministerios” . Es más , la existencia de estos “ministerios” o servicios es algo esencial para la vida de la comunidad cristiana . Por consiguiente, está fuera de duda que es voluntad de Dios que en cada comunidad creyente haya ministerios  que enseñen el mensaje , que presidan en la asamblea de los creyentes , que coordinen los diversos  “carismas” , que estimulen y alienten a los fieles y que se encarguen de las diversas actividades o funciones que requiere el buen funcionamiento de la comunidad. Todo esto son cosas que no vamos a poner en duda .

Pero una cosa es hablar de “ministerios” y otra es hablar de “clero”. El nuevo testamento habla de los ministerios que debe de haber en la iglesia ; del “clero”, sin embargo , jamás dice ni palabra . Por supuesto , el término griego klêros (que significa “suerte” o “herencia”) se utiliza algunas veces para referirse a cosas que nada tienen que ver con el clero eclesiástico (Mt 27,35 Col 1,12).
La distinción entre clérigos y laicos es completamente ajena a las ideas y el espíritu de la iglesia primitiva . Tal distinción comienza a apuntarse en el siglo III y afianzase definitivamente en el siglo IV .
 
Sabemos que la aparición del “clero” es una cosa que ya no resulta ni tan admirable ni tan divina . Porque nos consta que el clero en cuanto a orden (del latín ordo) o categoría de personas diferenciadas y distinguidas del resto de los fieles , tiene  su origen en una pretensión mundana: el deseo de los clérigos por parecerse al orden de los magistrados o notables que gobernaban en Roma .
Según el Novo Testamento , los dirigentes o líderes de la iglesia jamás se deben situar sobre la comunidad creyente para imponerse o dominarla da manera que sea . Los textos evangélicos son muy claros en este sentido (Mc 10.42-45; Mt 20.25-28).
Los dirigentes de la comunidad no pueden tener una mentalidad de señores , y menos comportarse como tales , ya que eso sería exactamente lo que hacen los jefes de este mundo , según afirma el conocido texto de los evangelios sinópticos (Mt20.25-26)
Así las cosas , la pregunta que hay que hacerse se puede formular así : ¿tolera el Nuevo Testamento que en la iglesia exista esa diferencia y esa distinción de personas ?
Comunidades  primitivas 
Cuantos desearíamos ver una iglesia cristiana acorde con el patrón bíblico, y cuantos buscaríamos ese espíritu de fraternidad, sinceridad, sencillez y humildad que caracterizó a los primeros cristianos. Pero nuestra realidad es otra, la iglesia ha prosperado como estructura, como denominación, y como masa de gente, pero ha menguado en su poder de testimonio, y sobre todo, en su humildad y sencillez. Cuando vemos la realidad predominante en nuestro entorno nos decimos; «¿a dónde irá a parar la iglesia, si Cris-to no viene pronto?.»
Les mandó que no llevasen nada para el camino: ni pan, ni bolsa, ni dinero en el cinto, sino solamente un bastón; pero que calzasen sandalias y que no vistiesen dos túnicas.” (Marcos 6:7-9). En este mandato notamos que su enseñanza era la sencillez, “no vestir dos túnicas“, pero aun en sí mismo, Jesús era sencillo en su forma de ser y de vestir, pues dice la Biblia que su túnica era “sin costura” de una sola pieza: “Cuando los soldados crucificaron a Jesús, tomaron los vestidos de él e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Además, tomaron la túnica, pero la túnica no tenía costura; era tejida entera de arriba abajo.”  (Juan  19:23). Y tejida de algodón. Por lo general, las túnicas caras eran de varios elementos, y contenía seda. Para demostrar más la sencillez del Maestro, en las escrituras se describe su entrada a Jerusalén montado en un pollino prestado (Mateo 21:2), ¿Y por qué no usó un caballo brioso? Y para celebrar su última cena tuvo que pedir una casa prestada (Lucas 22:7-13), y al morir, fue enterrado en una tumba prestada, (Lucas 23:50-56) propiedad de José de Arimatea. ¿Queremos más eviden-cia de su sencillez? ¿De dónde sacamos la doctrina de la corbata y el traje? ¿De dónde sacó la iglesia católica la sotana y el cuello clerical, heredado después por los luteranos y por los demás evangélicos? ¿Qué tratamos de decir con esto? ¿Qué somos  ministros, religiosos, diferentes al resto del pueblo? En el principio Jesús y los discípulos se fundían con el pueblo, al grado tal que eran uno mas en la multitud.  El peligro de la apariencia radica en la importancia que ésta toma en muchos círculos mundanos, y como estos conceptos se introducen en la Iglesia. El hombre no vale por la ropa que viste, ni por los zapatos que calza, sino por la vida que vive delante de Dios.

Debemos plantearnos de nuevo una vida en sen-cillez, en donde el decoro y el ornamento modesto sea una característica de los hijos de Dios, desechando toda opu-lencia y soberbia que nos lleve a una vanidad física que está contra la vida del Espíritu. La iglesia no es una liturgia, ni una estructura arquitectónica, ni un orden de cosas materiales, !NO¡. La iglesia son los redimidos por Jesús, donde quiera que se junten.
Al respecto escribe Charles Corson:  “¿Quién es el que no dice:«Voy a la iglesia»? Al lugar en que adoramos lo llamamos la iglesia. Y cuando decimos que «estamos construyendo una iglesia» queremos decir que estamos esforzándonos por levantar un edificio, no estamos solidificando hombres y mujeres en su madurez espiritual. Hay un millar de expresiones comunes en las que se da por sentado que la iglesia es un lugar, y nada más. Esto no es simple coloquialismo, porque tal manera de hablar pre-supone y condiciona nuestra perspectiva de la iglesia, creando lo que muchos han llamado correctamente «el complejo de edificio», por el cual se mide la importancia y el buen éxito de la iglesia de acuerdo con el tamaño, la belleza y la funcionalidad de su estructura física“  El poder de la iglesia está en su gente, no en sus edificios. La riqueza del evangelio no está en el poder eco-nómico, sino en el poder de la vida y ejemplo que demos delante del mundo, en nuestro “testimonio”.
 
 

martes, 8 de abril de 2014

La New Age busca la armonía en la diversidad



Los teólogos liberales de la New Age

¿Creen ustedes que se pueden salvar  los que no pertenecen a la Iglesia? Respecto de la Salvación, que implica estar en comunión con Dios, que pasa con nuestros hermanos de otras religiones, sectas y demás; como ser musulmanes, judíos, budistas, hinduistas, Testigos de Jehová, etc. Si no reconocen a Jesucristo como Dios, ¿podrán estar en comunión con El y compartir la vida eterna?

¡Toda la fe verdadera proviene de Cristo! Cuando habla de todas las riquezas de Dios en Cristo Jesús, debe incluir la fe. Somos salvos por la fe de Cristo. Pero la preciosa fe que debería haber sido cuidadosamente invertida, está siendo desperdiciada en trivialidades. Los héroes del capítulo once de Hebreos se apropiaron de su fe para conquistar reinos, tapar la boca a los leones, extinguir el poder del fuego, poner en fuga a los ejércitos del enemigo, ejecutar actos justos, recibir a sus muertos de regreso, y finalmente, para soportar torturas, vituperios, azotes, prisiones y cárceles.

San Pablo compara la relación matrimonial con la comunión esponsal que existe entre Cristo y la Iglesia (”El hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer y los dos formarán una sola carne. Este misterio es grande, me refiero a Cristo y a la Iglesia” Ef 5, 31-32). “El gran misterio es, pues, la unión de Cristo y de la Iglesia, descrita con los términos mismos con que Gén. 2, 24 describe la unión del hombre y la mujer. El misterio consiste en que Cristo y la Iglesia forman una unidad, como el marido y la mujer forman una carne, Este misterio estuvo escondido por siglos, pero ahora, después de la glorificación de Cristo, ha sido revelado a los profetas de la nueva alianza, y por esto Pablo puede fundar en esta unión matrimonial de Cristo y su Iglesia la moral de los casados” (La Sagrada Escritura - comentario por Profesores de la Compañía de Jesús, B.A.C., 1965).

La controversia central de esta guerra es la divinidad de Jesús. ¿Es este el Cristo, el unigénito del Padre, Dios encarnado, el Salvador del mundo? ¿O, era Jesús tan solo otro profeta que hacia el bien? ¿Era un hombre ordinario, no divino, no el Salvador resucitado quien se sienta con Dios en gloria?

El apóstol Pedro testificó de la exclusividad de Cristo. “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”. (Hechos 4:12) Pedro absolutamente lo hace exclusivo; porque no hay otro nombre debajo del cielo dado a los hombres que provea salvación eterna. Jesús es solo el Mesías, el hijo divino de Dios y el no compartirá su gloria con otra entidad.
Así mismo, Pablo declara, “y cuál la supereminente grandeza de su poder con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cuál operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío y sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero” (Efesios 1:19-21) Pablo entonces añade que Jesús es la cabeza exclusiva de todas las cosas. “y sometió todas las cosas bajo sus pies y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo.” (Efesios 1:22-23).

Pablo también señala que un día cada criatura reconocerá a Jesús como Señor exclusivamente: “Por lo cual Dios también le exalto hasta lo sumo y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:9-11).

Toda lengua en la creación testificara, no que Mahoma es señor, ni Alá, ni los millones de dioses hindúes, pero que Jesucristo es el único Cordero de Dios. Esta es la controversia central de esta guerra. Sin embargo, no se equivoque: la guerra presente no es por un nombre. Es por la divinidad de Jesús, el Señor resucitado.
Ahora mismo, la iglesia ecuménica apartada esta corriendo hacia los brazos de la estrategia de Satanás para una iglesia mundial. Eventualmente, esta iglesia unificada va a incluir a todas las religiones mayores del mundo: catolicismo, griega ortodoxa, islamismo, budismo, hinduismo y hasta el protestantismo. Y Satanás llevara a cabo un simple conformismo entre las religiones para traer esta unidad. ¿Qué los unirá? El nombre de Jesús.

Desde luego, que el Jesús que une a estos grupos será un Cristo diferente, de un evangelio diferente. Sin embargo, este mismo nombre causara que las denominaciones cristians se unan a otras religiones diciendo, “Podemos estar de acuerdo en una cosa: Jesús fue un maestro y profeta. Y él es un espíritu de bondad humana en todos nosotros. Todos podemos aceptarlos como un hombre santo.

 Señores teólogos progresistas, imaginense  al creador del universo siendo reducido a esto. Jesús no será ya aceptado como el Cristo, el Señor divino. La iglesia ecuménica negara la idea de su resurrección y su poder salvador. En cambio, lo usaran para unir a otros en la religión mundial de Satanás.
El hecho es, que el mundo completo abrazará a Jesús como que es solo un hombre. Satanás no tiene problema con eso. Él puede aceptar la admiración mundial y alabanza a un Jesús humano. Ciertamente, muchos escritores han exaltado las obras humanas de Jesús pero se han burlado de su divinidad. Muchas palabras bien adornadas han sido escritas sobre él por ministros agnósticos.

 Pablo nos advierte que no nos alejemos ni nos corrompamos de “la simplicidad que es en Cristo” (2 Corintios 11:3). La palabra griega para simplicidad en este verso quiere decir individualidad y exclusividad. En otras palabras, “Cristo no es una entidad compleja. La verdad sobre él es bien sencilla: Jesús es Dios. Él es divino, nacido de una virgen, crucificado y levantado de los muertos. Pero temo que ustedes están siendo corrompidos y alejados de esta sencilla y exclusiva verdad.” “Temo, que así como la serpiente engaño a Eva con su astucia, así también su mente puede estar extraviadas de esta sencillez (la exclusividad que es en Cristo)” (11:3)

Pablo advierte de ministros que predican a un Jesús diferente: “Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis (11:4). Pablo, en esencia, le estaba diciendo a los corintios, “Ustedes están escuchando a otro evangelio, no el evangelio de Cristo. Están escuchando sobre otro Jesús, no el que les salvo. Y me temo que usted se ha extraviado detrás de este Jesús, quien no es el Cristo verdadero.”

 Así como Jesús les pregunto a sus doce discípulos, él nos pregunta hoy: “¿Quién dicen los hombres que soy yo?” (Marcos 8:27) Los discípulos respondieron: “Juan el Bautista, pero algunos dicen Elías y otros alguno de los profetas.” (8:28) Pero la pregunta real de Jesús a sus seguidores vino luego: “Entonces, él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy? (8:29)
Nuestra respuesta debe ser la misma que la de Pedro: “Tú eres el Cristo” (8:29) Que esta sea nuestra confesión delante del mundo, ahora y siempre.

¿Cuál es la revelación más grande de la fe, y cómo se la debe ejercer? Usted la puede encontrar en Hebreos: “Conforme a la fe murieron todos estos…y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra…Pero anhelaban una (patria) mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza

En el libro de Josué capítulo 2, se narra la historia de una mujer que era ramera… su nombre era Rahab. : cometió muchos pecados (v. 1): su oficio le acarreaba tales obligaciones.

Rahab una mujer con discernimiento: (Jos.2.4-9)
Ella discernió que los que estaban con ella no eran hombres que venían por ella, ellos tenían una misión específica y ella decidió acoplarse a ellos y POR LA FE los recibió en su casa (He.11.31).
Rahab una mujer  determinada: (Jos.2.9 y 2.11)
Ella dijo: “yo sé que Jehová os ha dado esta tierra…” ella reconoció el PODER DE DIOS  y CREIA en él, ella dijo:“porque Jehová vuestro Dios, es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra” fue UNA DECLARACION DE FE.

Rahab una mujer desenvuelta: (Jos.2.12-21)
Supo hacer un trato con ellos, se enfocó en su familia no solamente en ella y obtuvo el favor de Dios.

  Tuvo un gran privilegio (vv. 1–8): hospedó a los mensajeros de Dios y sin duda oyó de su boca las cosas que Dios había hecho con el pueblo de Israel (Mt. 10:40–42).
 Reconoció un gran peligro (vv. 10–11): se hallaba en una ciudad cuyos habitantes habían sido condenados por Dios y reconoció que el juicio se acercaba. Todos los pecadores deben reconocer que caerá sobre ellos en mayor o menor grado (Ro. 3:23).
 Hizo una gran petición (vs. 12–13): pidió la salvación no sólo para ella, sino para toda su familia. Es lo que todos los seres humanos necesitan (Ro. 10:12 y 13), y en muchos casos la salvación propia incluye la familia (Hch. 16:31).

 Creyó una gran promesa (vv. 14–21): creyó la palabra de los mensajeros y cumplió las condiciones impuestas sin perder tiempo (v. 21). El cordón de grana ha sido considerado como un símbolo de la sangre de Jesucristo (1 P. 1:19 y 1 Jn. 1:7–9).  Hoy en día hay personas que se avergüenzan de mencionar la sangre de Cristo como medio de redención, pero el símbolo es usado de muchas maneras en el Antiguo Testamento y las palabras de Cristo en la institución de la Santa Cena, así como las alusiones de los apóstoles, no pueden ser negadas. Es natural que la sangre es un símbolo, pero es un nombre que debe ser honrado precisamente por lo que significa.

Rahab había oído de los milagros hechos a favor de Israel, y se había convencido de que Dios era el Dios verdadero. Y cuando se vio con los espías decidió, aun a costa de su propia vida, que su parte sería con Israel y su Dios. La salvación de esta mujer demuestra que aun cuando Dios esté preparando el juicio, Él se agrada de cualquier persona que”le teme y hace justicia” (Hch 10.35), es decir, cualquiera que lo hubiera intentado habría escapado de la destrucción. La historia de Rahab nos muestra todo lo que Dios puede hacer en la vida de una persona: de idólatra a creyente, de enemiga a colaboradora, de pecadora a santa.

Rahab siendo quien era mostró ser más sabia que muchas mujeres “decentes”, su discernimiento la llevó a distinguir lo santo de lo profano, sabía que detrás de esta situación ESTABA DIOS,  SU PLAN, LA OPORTUNIDAD DE SU VIDA. Y por eso escondió a los espías.
Ella declaró por la fe el poder de Dios,  “en nuestra boca está el poder de la vida  y de la muerte” (Pr.18.21) ella escogió la vida, porque de acuerdo a lo que hablo es lo que creo, debo hablar las promesas de Dios y no poner palabras negativas en mi boca, ella reconoció que Dios había hecho grandes milagros entre su pueblo, ella  conocía más de Jehová que muchos de los israelitas. Tuvo una fe genuina y la demostró a través de sus obras

 Jesús dijo también a sus discípulos: Había un hombre rico que tenía un mayordomo y éste fue acusado ante él como disipador de sus bienes. Entonces le llamó y le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo” (Lc. 16:1-2).

Esta parábola es muy importante para el cuerpo de Cristo ahora. Es la trágica historia de un siervo de Dios que pierde su poder y unción y termina ofreciendo un evangelio rebajado y barato. El hombre rico de esta parábola es Cristo mismo en quien moran todas las riquezas de gloria. El mayordomo que está siendo despojado de la autoridad es cualquiera a quien le ha sido confiada la Palabra de Dios, pero que ha sido hallado culpable de desperdiciar los recursos de su Señor

El Papa Juan Pablo II lo trató con gran claridad y precisión para enfrentar “ideas y opiniones erróneas y confusas, presentes en la discusión teológica y entre grupos y asociaciones eclesiales”, ideas que tienden a desconocer a Cristo como Salvador único y universal, y a disminuir la necesidad de la Iglesia de Cristo para la salvación.
Tal es el caso, comentaba el Papa, de algunos que piensan y predican un supuesto “carácter limitado de la revelación de Cristo, que encontraría un complemento en las demás religiones”, como si la verdad sobre Dios no pudiera ser captada y manifestada en su totalidad por ninguna religión, tampoco por el cristianismo y, ni siquiera, por el mismo Jesucristo.
Nos decía que es erróneo considerar a la Iglesia como un camino de salvación más, junto con otras religiones que serían complementarias a la Iglesia. Y pide que se excluya una cierta mentalidad que piensa que “una religión vale por otra”.

El Papa nos dio seguridad sobre la “unicidad y universalidad salvífica de Cristo y de la Iglesia que El fundó. En efecto, el Señor Jesús constituyó su Iglesia como realidad salvífica: como su Cuerpo, mediante el cual El mismo actúa en la historia de la salvación ... El Concilio Vaticano II dice al respecto: ‘El santo Concilio, basado en la Sagrada Escritura y en la Tradición, enseña que esta Iglesia peregrina es necesaria para la salvación’ (LG, 14)”.

Así como Cristo es el único mediador entre Dios y los hombres, así también la Iglesia es el medio universal y único de salvación. Ningún hombre puede pues salvarse sin pertenecer a ella, ya sea con toda realidad, ya sea cuando menos por su dispo­sición profunda'

Cristo es la única fuente de salvación, el único lugar de encuentro entre Dios y los hombres. Así, bajo formas diversas:  Rom 10, 1-14; Lc 12, 8-10; Jn 14, 1-6, etc.

 En la comunicación de la salvación a los hombres, Cristo y la Iglesia forman una sola cosa: la negativa a seguir a la Iglesia equivale a una negativa a seguir a Cristo, del mismo modo que rechazar a Cristo equivale a rechazar al Padre (Lc 10, 16: “Quien a vosotros escucha, a mi me escucha; y quien a vosotros desprecia, a mí me desprecia; pero quien me desprecia a mí, desprecia a aquel que me envió”; o también: Jn 3, 5; 13, 20: Mt 18, 17; Mc 16, 16; Gál 1. 8; Tit 3, 10; 2 Jn 10, 11, etc..).
O bien todos estos textos nada quieren decir, o bien significan claramente que, fuera de Cristo y de su Iglesia, no existe salvación posible para el hombre. Así, pues, aun cuando no figure en ellos bajo su formulación explícita, el axioma “fuera de la Iglesia, no hay salvación” se remonta en su sustancia al Evangelio mismo. El concilio Vaticano II lo advierte con exactitud: 'Al enseñarnos explícitamente la necesidad de la fe y del bautismo (Mc 16, 16; Jn 3, 5), confirmó (Cristo) al mismo tiempo la necesidad de la Iglesia misma' (L. Gent., 14).

La fórmula “fuera de la Iglesia, no hay salvación” aparece por primera vez en san Cipriano y en Orígenes en torno al año 250. La encontramos ininterrumpidamente en los padres, tal cual, o con lige­ras variantes, o traducida también en imágenes como la del arca de Noé u otras equivalentes. La encontramos también en los teólogos y en los documentos oficiales del magisterio, los más importantes de los cuales han sido ya indicados antes.

Por poco que se reflexione, se advertirá claramente que es esen­cial a la Iglesia ser única. En caso contrario, no sería ya la esposa del único Mediador y su cuerpo, el sacramento de la comunión universal entre Dios y los hombres. Cuando la Iglesia afirma esta unicidad como una exigencia de su fe, no reivindica pues celosa­mente unos derechos y unos privilegios cediendo a una tentación de imperialismo espiritual, sino que da testimonio de la misión que ella ha recibido con respecto a la humanidad. Su exclusivismo es sencillamente otro nombre de su fidelidad y de su caridad uni­versal. Admitir una pluralidad de Iglesias equivaldría a no admitir ninguna, a rechazar la noción misma de Iglesia.

Lo que el Nuevo Testamento condena es, esencialmente, la negación de la verdad, y no la ignorancia pura y simple. Véase, en particular: Jn 3, 19; Mt 22, 8-9; cf. 1 Jn 4, 7.
 Nunca afirma que sea suficiente invocar a Cristo o afiliarse a su Iglesia para poder salvarse. Hasta dice explí­citamente lo contrario: Mt 13, 41-42; 22, 12-14; 25, 41; 1 Cor 13, 2; Gál 5, 6; Sant 2, 14; Lc 13, 9.

La criatura siempre depende de Dios y sin él volvería a la nada de dónde fue sacada. Dios y mundo son diferentes, pero no están separados o cerrados, están abiertos uno al otro. Si son diferentes es para posibilitar el encuentro y la comunión mutua.

El Centro de la fe Cristiana es la fe en la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas en un solo Dios, el modelo perfecto de relación amorosa. El Cristianismo es todo sobre relaciones con Dios y entre los hombres. “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón con toda tu alma y toda tu mente. Este es el principal y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás al prójimo como a ti mismo” (Mt 22: 37-39).

El panteismo niega como consecuencia, las doctrinas de la reconciliación, redención, santificación, además de poner en tela de juicio toda la escatología.
¿El Dios de Panikkar   es “el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob”? Pienso que no. El cristianismo de Panikkar tenía poco de abrahámico, tal como correspondía a su radical universalismo.

Diferentes filosofías extrañas se han infiltrado en las iglesias por medio de literaturas contaminadas que están presentes en diversidad de librerías y en las que muchas editoriales cristianas no han tenido cuidado en discernir dejándose llevar del renombre de algunos líderes del error.

Estos han venido a minar la casa. Mientras en las iglesias se les educa a los creyentes de una manera, ellos beben de la aguas contaminadas de algunas fuentes venenosas que encuentran por el camino. Incluso, muchos sacerdotes y ministros de la iglesia van a esas mismas aguas a beber de lo contaminado junto con ellos. No les basta con la leche espiritual no adulterada de la Palabra de Dios y tienen que ir en busca de mensajes trastocados que encuentran en cualquier esquina y que se presenta de manera atractiva y llamativa. Es así como se ha infiltrado en las iglesias ideas como: la super fe, la visualización, la brujería cristianizada (cartografía), el materialismo (teología de la prosperidad en algunas iglesias evangélicas), las falsas profecías como La Nueva Era, que es síntoma de la soberbia, la altivez de espíritu, la prepotencia, la insensatez, el orgullo, y toda clase de cosas que distingue a la falsa religiosidad.

Conozco a personas sencillas que no tienen en su casa más que unas pocas docenas de libros, pero que sin embargo muestran un conocimiento de las cosas de Dios más certero y profundo del que manifiestan tener todos estos “teólogos”. Y es que para conocer lo esencial no hace falta tener 100.000 libros sino solamente 73, los que van de Génesis a Apocalipsis. También debemos recurrir siempre al Espíritu Santo, que es el Espíritu de verdad. Ojalá estos "teólogos" pueda encontrar esa verdad.


martes, 8 de enero de 2013

James Manjackal M.S.F.S explica por qué practicar el Yoga o el Reiki tiene efectos perniciosos en un cristiano




Indio y sacerdote católico
«Como cristiano católico nacido en el seno de una familia católica tradicional en Kerala, en la India, pero habiendo vivido entre hindúes; y ahora como religioso, sacerdote católico y predicador carismático en 60 países de los cinco continentes, creo que tengo algo que decir sobre los efectos perniciosos que tiene el yoga en la vida y en la espiritualidad cristiana.

»Sé que hay un interés creciente por el yoga en todo el mundo, incluso entre los cristianos y que también ese interés se extiende a otras prácticas esotéricas y de la Nueva Era como el Reiki, la reencarnación, la acupresión, la acupuntura, la sanación pránica o pranoterapia, la reflexiología, etc. métodos sobre los que el Vaticano ha prevenido y avisado en su documento “Jesucristo, portador del agua de la vida”.

Confusión sobre el Yoga
»Para algunos el Yoga es un medio de relajación y de alivio de la tensión, para otros es un ejercicio que promueve la salud y el estar en forma y, para una minoría, es un medio para la curación de enfermedades.

»En la mente del católico medio, ya sea laico o del clero, hay mucha confusión pues el Yoga según se promueve entre los católicos no es exclusivamente ni una disciplina relacionada con la salud ni una disciplina espiritual sino que unas veces es una cosa, otras veces la otra, y frecuentemente una mezcla de las dos.

»Pero el hecho es que el Yoga es principalmente una disciplina espiritual y sé que incluso hay sacerdotes y hermanas en seminarios y noviciados que aconsejan el Yoga como una ayuda para la meditación y para la oración.

»Es triste que hoy en día, muchos católicos estén perdiendo la confianza en las grandes prácticas espirituales y místicas para la oración y la disciplina que recibieron de grandes santos como Ignacio de Loyola, Francisco de Asís, Francisco de Sales, Santa Teresa de Avila, etc. y ahora sigan a espiritualidades y místicas orientales que provienen del Hinduismo y del Budismo.

»A este respecto, un cristiano sincero debería informarse sobre la compatibilidad del Yoga con la espiritualidad cristiana y sobre la conveniencia de incorporar sus técnicas en la oración y en la meditación cristianas.

Yoga es una unión con una divinidad impersonal
»¿Qué es el Yoga? La palabra Yoga significa "unión", el objetivo del Yoga es unir el yo transitorio (temporal), "JIVA" con el (yo eterno) infinito "BRAHMAN", el concepto hindú de Dios. Este Dios no es un Dios personal, sino que es una sustancia impersonal espiritual que es uno con la naturaleza y el comos.

»Brahman es una sustancia impersonal y divina que “impregna, envuelve y subyacente en todo”. El Yoga tiene sus raíces en los Upanishads hindúes que son anteriores al año 1000 a.C., y dice sobre el Yoga que “une la luz dentro de ti con la luz de Brahman”.

»“Lo absoluto está en uno mismo” dicen los Upanishads Chandogya, “TAT TUAM ASI” o “ESO ERES TÚ”. Lo Divino habita dentro de cada uno a través de Su representante microcósmico - el yo individual- llamado Jiva.

»En el Bhagavad Gita, el señor Krishna describe el Jiva como “mi propia parte eterna”, y afirma que “la alegría del yoga le llega al yogi que es uno con Brahman”.

Las ocho vías del Yoga
En el año 150 a.C, el yogi Patanjali explicó las ocho vías que guían las prácticas del Yoga desde la ignorancia a la iluminación. Las ocho vías son como una escalera. Son:

- autocontrol (yama)
- práctica religiosa (niyama)
- posturas (asana)
- ejercicios de respiración (pranayama)
- control de los sentidos (pratyahara)
- concentración (dharana)
- contemplación profunda (dhyana)
- iluminación (samadhi).

»Aquí es interesante observar que las posturas y los ejercicios de respiración, que frecuentemente son considerados en occidente como todo el Yoga, son los pasos 3 y 4 hacia la unión con Brahman.

El Yoga es una disciplina espiritual
»El Yoga no es sólo un sistema elaborado de posturas y de ejercicios físicos, es una disciplina espiritual que pregona llevar el alma al samadhi, a la unión total con el ser divino. El samadhi es el estado en el que lo natural y lo divino se convierten en uno, el hombre y Dios llegan a ser uno sin ninguna diferencia. (Brad Scott: ¿Ejercicio o práctica religiosa? Yoga: Lo que el profesor nunca le enseñó en una clase de Hatha Yoga” en el Watchman Expositor Vol. 18, No. 2, 2001).

Cuando te citan la Biblia en clave panteísta
»Este enfoque del Yoga es radicalmente contrario al Cristianismo, en donde claramente hay una distinción entre Creador y criatura, entre Dios y hombre. En el Cristianismo, Dios es el “Otro” y nunca “el mismo”.

»Es triste que algunos promotores del Yoga, Reiki o de otras disciplinas o meditaciones distorsionen algunas citas de la Biblia al citarlas aisladas para corroborar sus argumentos tales como: “sois templo de Dios” “el agua viva fluye en ti”, “estaréis en Mi y Yo estaré en vosotros” “ya no soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mi” etc. sin entender el contexto ni el significado de estas palabras de la Biblia.

»Hay gente que retrata a Jesús incluso como a un yogui como actualmente podemos ver en imágenes de Jesús en conventos, capillas y presbiterios – ¡Jesús está representado en posturas de meditación de yogui!”.

»Decir que Jesús es “un yogui” es denegar Su divinidad, santidad y perfección intrínseca e insinúa que Él tenía una naturaleza imperfecta sujeta a la ignorancia y a la ilusión (Maya), y que necesitó ser liberado de su condición humana mediante la práctica y la disciplina del yoga.

El Yoga es panteísta
»El yoga es incompatible con la espiritualidad cristiana porque es panteísta (al decir "Dios es todo y todo es Dios"), y sostiene que existe una realidad única y todo lo demás es ilusión o Maya. Si sólo existe una realidad y todo lo demás es ilusorio, no puede haber ninguna relación ni amor.

»El Centro de la fe Cristiana es la fe en la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas en un solo Dios, el modelo perfecto de relación amorosa.
El Cristianismo es todo sobre relaciones con Dios y entre los hombres. “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón con toda tu alma y toda tu mente. Este es el principal y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás al prójimo como a ti mismo” (Mt 22: 37-39).

No hay distinción entre bien y mal
»En el Hinduísmo, el bien y el mal, lo mismo que el dolor y el placer son ilusorios (Maya) y por lo tanto irreales. Vivekananda, el icono más respetado del Hinduismo moderno, decía: “el bien y el mal son uno y lo mismo” (Vivekananda. “The yogas and other Works”, publicado por Ramakrishna Vivekananda Centre NY, 1953). En el Cristianismo, la cuestión controvertida del pecado como una ofensa contra la Santidad de Dios es inseparable para nuestra fe, porque el pecado es la razón por la que necesitamos un Salvador. La Encarnación, la Vida, la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesús son para nosotros medios de salvación, es decir, para liberarnos del pecado y de sus consecuencias. No podemos ignorar esta diferencia fundamental a la hora de absorber en la Espiritualidad Cristiana al Yoga y a otras técnicas de meditación orientales.

Una práctica pagana
»En el mejor de los casos el Yoga es una práctica pagana y en el peor es una práctica oculta.
Esta es la religión del anticristo (el hombre que se hace Dios) y por primera vez en la historia está siendo practicada frenéticamente en el mundo occidental y en América.

»Es ridículo que maestros de Yoga lleven incluso una cruz o algún símbolo cristiano, engañan a la gente diciendo que el Yoga no tiene nada que ver con el Hinduismo y dicen que es sólo cuestión de aceptar a otras culturas. Otros han intentado enmascarar al Yoga con apelativos cristianos denominándole “Yoga Cristiano”.

»Esta no es una cuestión de aceptar la cultura de otro pueblo, es una cuestión de aceptar otra religión que es irrelevante para nuestra religión y de conceptos religiosos.

Extendido en Occidente
»Es una pena que el Yoga se haya expandido tan frenéticamente desde los jardines de infancia hasta todo tipo de instituciones de medicina, psicología etc. llamándose a si mismo ciencia cuando no lo es en absoluto; y se está vendiendo bajo la etiqueta de “terapia de relajación”, “auto-hipnosis”, “visualización creativa”,”centering”, etc.

»El Hatha Yoga, está ampliamente difundido en Europa y en América como método de relajación y como ejercicio no agotador, es uno de los seis sistemas reconocidos del Hinduismo ortodoxo, en su es origen religioso y místico, y es la forma más peligrosa de Yoga (Dave Hunt, “the seduction of Christianity” página 110).

»Recordad las palabras de San Pablo: “No os maravilléis, pues también Satanás se disfraza de ángel de luz” (II Cor 11: 14). Es cierto que mucha gente se ha sanado por medio del Yoga y de otras formas orientales de meditación y oración. Aquí es donde los cristianos deberían preguntarse a sí mismos si necesitan una sanación y beneficios materiales o a su Dios, Jesucristo en el que creen, y Quién es la fuente de todas las sanaciones y de la buena salud.

El deseo de ser Dios
»El deseo de llegar a ser Dios es el primer y el segundo pecado en la historia de la creación según está registrado cronológicamente en las Biblia: “Te decías en tu corazón: El cielo escalaré, encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono; en el monte de la asamblea me sentaré, en lo último del norte. Subiré a las alturas de las nubes, seré igual que el altísimo” (Is 14: 13-14). La serpiente le dijo a la mujer: "¡No, no moriréis! Antes bien, Dios sabe que en el momento en que comáis se abrirán vuestros ojos y seréis como dioses conocedores del bien y del mal" (Gen 3: 4-5).

»La filosofía y la práctica del Yoga están basados en la creencia de que el hombre y Dios son uno. Se enseña a poner el énfasis en uno mismo en lugar de en el Único y Verdadero Dios. Se anima a los que participan a buscar las respuestas a los problemas y cuestiones de la vida en su mente y en su conciencia en vez de buscar soluciones en la Palabra de Dios a través del Espíritu Santo, como sucede en el cristianismo. Se deja a uno, sin lugar a duda, expuesto al engaño del enemigo de Dios que busca víctimas a las que pueda arrancar de Dios y de la Iglesia (IPed 5: 8).

Una Europa avergonzada de sí misma
»En los últimos ocho años, he predicado la palabra de Dios principalmente en los países europeos que en tiempos fueron la cuna del cristianismo, y de donde salieron evangelizadores y misioneros, mártires y santos.
¿Podemos llamar a Europa cristiana ahora? ¿No es cierto que Europa ha borrado de su vida todos sus valores y conceptos cristianos? ¿Por qué se avergüenza Europa de reconocer sus raíces cristianas? ¿Dónde están los valores morales y la ética que desde hace siglos se practicaban en Europa y que fueron llevados a otras civilizaciones y culturas a través de la proclamación valiente del Evangelio de Cristo? ¡Por sus frutos conoceréis el árbol!.

»Yo creo que estas dudas y confusiones, la apostasía e infidelidad, la frialdad religiosa y la indiferencia han llegado a Europa a partir de que fueron introducidos en Occidente la mística y las meditaciones orientales, las prácticas esotéricas y las de la Nueva Era.

Del yoga a lo demoníaco
»En mis retiros carismáticos, la mayoría de los participantes vienen con diferentes problemas morales, espirituales, físicos o psíquicos para ser liberados y sanados y para recibir una nueva vida mediante la fuerza del Espíritu Santo.

»Con toda la sinceridad de mi corazón, puedo decir que entre el 80% y el 90% de los participantes han estado en el Yoga, el Reiki, la reencarnación, etc. que son prácticas religiosas orientales. Allí han perdido la fe en Jesucristo y en la Iglesia.

»En Croacia, Bosnia, Alemania, Austria e Italia he tenido casos claros en los que individuos poseídos por el poder de la oscuridad gritaban “Yo soy Reiki”, “Yo soy el Sr. Yoga”. Ellos mismos se identificaban a estos conceptos como si fueran personas mientras yo dirigía una oración de sanación por ellos. Posteriormente tuve que hacer una oración de liberación sobre ellos para liberarles de la posesión del maligno.

¿No hay nada malo en el Yoga?
»Hay personas que dicen: “No hay nada de malo en la práctica de estos ejercicios, basta con no creer en la filosofía que hay detrás”. Sin embargo los promotores del Yoga, Reiki, etc, afirman claramente que la filosofía y la práctica son inseparables.

Un cristiano no puede aceptar el Yoga
»Por eso un cristiano no puede en ningún caso aceptar la filosofía y la práctica del yoga, ya que el Cristianismo y el Yoga son dos puntos de vista que se excluyen mutuamente. El Cristianismo ve al pecado como el principal problema del hombre, lo considera como un fracaso a la hora de ajustarse tanto a los estándares como al carácter de un Dios moralmente perfecto. El hombre está distanciado de Dios y necesita la reconciliación.

Cristo es la solución para el hombre
»La solución es Jesucristo “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” . Por la muerte de Jesús en la cruz, Dios ha reconciliado consigo al mundo. Ahora llama a los hombres a recibir en libertad todos los frutos de su salvación sólo a través de la fe en Cristo.

»A diferencia del Yoga, el Cristianismo ve la redención como un regalo gratuito que sólo puede ser recibido y nunca ganado o alcanzado a través del propio esfuerzo o con obras.

»Lo que se necesita hoy en Europa y en muchos sitios es la proclamación enérgica del mensaje de Cristo que viene de la Biblia y que es interpretado por la Iglesia para evitar dudas y confusiones que se difunden en Occidente entre muchos cristianos, y llevarles al Camino, la Verdad y la Vida: Jesucristo. Sólo la verdad puede hacernos libres».
http://www.jmanjackal.net/esp/espyoga.htm