miércoles, 6 de febrero de 2019

Más de lo mismo o una opción por el cambio





Ferrol es una preciosa ciudad con grandes posibilidades comerciales e industriales y turísticas, cuenta con una rica historia cultural y sobre todo con gentes muy cosmopolitas, pero ¿dónde está Ferrol? ¿Dónde está mi ciudad? ¿Dónde están mis gobernantes?
Ferrol fue cuna de insignes políticos y militares desde siempre.  En ella nacieron gentes como Pablo Iglesias el fundador del PSOE, José Canalejas, quizá uno de los políticos más brillantes que ha tenido España, pero también de Ferrol han salido mujeres insignes como Concepción Arenal, que luchó por sus ideas y sobre todo por ser abogada… luchó hasta el punto de que para entrar como mujer en las aulas tuvo que disfrazarse de hombre.
 
 
Somos una ciudad que vive de cara al mar, que tiene un punto de nostalgia por el pasado y que se empeña en vivir del Naval cuando hay que diversificarse y generar empleo en otros sectores… hay que abrir nuevos nichos de mercado y eso sólo se puede hacer si estas próximas elecciones de mayo elegimos un ayuntamiento que este abierto, que tenga nuevas miras y que luche por su ciudad pero desde dentro, desde un conocimiento profundo y desde el yo no importo importa mi ciudad.
 
Nuestra ciudad cuenta con un potencial turístico increíble, tanto en playa como en montañas, tenemos espacios naturales y capacidad de un turismo de calidad. Tenemos el naval y quizá hay que empezar a apostar por la agricultura en el rural y abrir espacios para nuevas empresas que apuestan por un crecimiento del espacio donde se instalan y por empresas que defiendan lo ecológico y diversificación del ecosistema… tenemos que luchar por un ferrocarril de calidad tanto en el FEVE como el RENFE. Optar por una ciudad de servicios junto a todo lo demás donde la cultura, nuestras costumbres resalten y donde Ferrol pueda salir en las guías más importantes por sus actos y por sus ciudadanos.
 
Somos una ciudad que lucha entre lo religioso y el laicismo del sindicalismo obrero, esa que mira desde detrás de las cristaleras del Casino Ferrolano el lento pasar del tiempo que lucha con ideas de clase pero que se une cuando llega su Semana Santa y sabe ponerse en su lugar, sabe estar y  recupera esos valores de ciudad pequeña con aspiraciones de gran capital.
 
¿Dónde están esos políticos que pretenden un cambio? ¿Dónde?
 
Ferrol lleva desde hace años gobernada por gentes sin ideas, que no conocen a los ferrolanos ni su idiosincrasia. Políticos que no vienen a servir y sí a servirse. Políticos de usar y tirar sin idea de ciudad, sin interés por ser el mejor el mejor, sólo figurones que quieren llegar y subir rápido al siguiente puesto…
En la historia reciente nuestra casa ha visto como han pasado por ella, gentes de todos los colores e ideas:
 
El PP de José Manuel Rey, al que he de reconocer, haber realizado cosas interesantes, pero ha dejado clara su ambición política tan pronto como perdió las elecciones al marcharse y dejar “tirados” a sus votantes.
 
 

José Manuel, si te voto y no sales alcalde ¿Nos vas a dejar tirados otra vez porque te ofrecen ser diputado europeo? ¿Le vas a faltar al respeto, otra vez, a los votantes de Ferrol?
 
El PSOE de Beatriz Sestayo, ni era PSOE ni se le esperaba. Ella; política de “raza”, de esas con “ideas” claras, que sabe lo que ella quiere para ella, pero no lo que quiere su ciudad y que se pasó media legislatura cuidando su silla por aquello de que no se la quitase Ángel Mato, el cual estaba más interesado en la política de Madrid y Santiago  que de Ferrol.
 
El PSOE primero ha de solucionar sus ideas, sus problemas internos y sobre todo que quiere y como lo quiere… ¿Mato, eres más de lo mismo? ¿Sigues interesado en la política de Madrid o de Santiago sobre la de Ferrol? ¿Dejas todo por Ferrol aunque pierdas? ¿Qué Ferrol quieres?
 
Podemos o Marea… Encabezado por un señor al que no conocía nadie, salvo su familia a la hora de comer. Comenzó la legislatura metido en una bañera junto a su concejal de cultura y la siguió sin más pena que gloria o quizá con más pena para nuestra ciudad. ¿Qué ha hecho en cuatro años? ¿Ha conseguido que Ferrol se vea? ¿Ha realizado algo de lo que prometió? ¿Podemos y debemos mantener en el sillón de un ayuntamiento como Ferrol a este Señor?
 
Ciudadanos nos presentó Ana Masafret, Abogada de profesión y a la que nadie conocía en los juzgados de la calle de la Coruña. Llegó a Ferrol impuesta por una ejecutiva catalana que no dudó en sacrificar candidatos ya votados en asambleas locales por los elegidos por el dedo de Albert que la coloco primera por su sumisión a la entrada de UPyD en Ciudadanos, ¿para qué? Un “jarrón chino dentro del ayuntamiento” Delicado como inútil; que por no hablar ni habla, ¿alguien sabe si habla? ¿La han escuchado mucho esta legislatura? ¿Qué escribe en prensa? ¿Le va a hacer la campaña UPyD?
¿Votarías a una señora que es de perfil tan bajo que durante la legislatura ha sido un jarrón chino o te gustaría un cambio en el partido de Albert y que sea alguien con ideas, con fuerza?
 
Me gustaría para Ferrol gente de Ferrol, de esa que sabe que es un “Conacho”, que va al chollo a todo filispin  porque no le da tiempo a ponerse el “buzo” para manejar la “machina” me gusta gente que defienda lo mío, mi ciudad, que cree en un Ferrol del Siglo XXI  que tenga una idea de ciudad y donde Ferrol vuelva a ser lo que fue y no debió dejar de ser.
 
¿Qué Ferrol quieres tú?
 
 
José Carlos Enríquez Díaz

miércoles, 17 de octubre de 2018

El Síndrome de Alienación Parental (SAP)


El Síndrome de Alienación Parental (SAP) es un conjunto de síntomas que son consecuencia del uso de diferentes estrategias por parte de un progenitor, mediante las que ejerce influencia en el pensamiento de los hijos con la intención de destruir la relación con el otro progenitor.
De entrada, cabe precisar  su sentido etimológico: a-lienar significa “romper el vínculo con alguien” convirtiéndolo en ajeno y hostil. Si nos apoyamos en esta definición, es raro no encontrarnos con profesionales (terapeutas familiares, psicólogos, jueces, etc) que no se hayan enfrentado a situaciones de este tipo; así que poco importa que muchas personas se obcequen en negar la existencia del Síndrome de Alienación Parental (SAP), como es el caso del PSOE, que se presentó en las dos últimas elecciones prometiendo lo siguiente: “ El llamado  Síndrome de Alienación Parental será inadmisible como acusación de una parte contra la otra en los procesos de violencia de género, separación , divorcio o atribución de custodia de menores”.
El Síndrome de Alienación Parental también ha sido reconocido recientemente por la Sociedad Americana de Psiquiatría.  Hoy en día, la Medicina considera el Síndrome de Alienación Parental como un tipo de maltrato infantil. La Real Academia Nacional de Medicina Española, en su Diccionario de términos médicos,  dice: “ Acción u omisión intencionada, llevada a cabo por una persona o grupo de personas, la familia o la sociedad, que afecta de manera negativa a la salud física o mental de un niño… “
El maltrato psicológico a un niño es también objeto de un nuevo diagnóstico. Aparece en la página 719 del DSM-5, donde se define como una acción deliberada, que proviene del progenitor alienador y que puede llegar a causar un daño psicológico significativo en el niño.
Así pues, si en términos médicos, las conductas que generan Síndrome de Alienación Parental (SAP) se consideran maltrato infantil, realizado con frecuencia, sería de esperar que en términos jurídicos, el progenitor alienador fuera condenado por delito de maltrato infantil.
Pero la experiencia nos muestra que la ideología de género,  cuando estos casos llegan a los juzgados dan lugar a injusticias y es habitual encontrarse con el Síndrome de la Madre Maliciosa, definido por Gadner psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard,  como un  síndrome consistente en el intento de la progenitora alienadora de castigar a su exmarido sin justificación alguna, interfiriendo en el régimen de visitas y acceso del padre  a sus hijos, con un patrón estable de actos maliciosos contra el otro progenitor. En muchas ocasiones, una vez que el menor ya ha alcanzado su autonomía,  en el proceso de denigración, el progenitor alienador adopta un nuevo papel, permitiéndose disminuir su agresividad al adoptar un fingido papel conciliador con argumentos como estos: “¡Yo lo intento, pero él no quiere ir con su padre...!”  “¡Qué puedo hacer yo!”, resultando de todo ello una imagen conciliadora que no tiene nada que ver con la realidad y que da lugar a confusión e incluso engaño en los jueces y equipos de profesionales psicosociales.
Los profesionales que llevan a cabo su trabajo en los juzgados también conocen que las falsas denuncias por abusos sexuales o malos tratos son, en muchas ocasiones, una estrategia para lograr una posición de ventaja en los litigios en los que se tratan temas de separación o divorcio de una pareja.
Puesto que la presunción de inocencia de un hombre acusado de malos tratos está, cuando menos, muy en entredicho, una denuncia falsa provoca la detención del hombre, su puesta a disposición judicial y con frecuencia la prisión preventiva, con la única esperanza posible del sobreseimiento del caso, que llegará sólo en el mejor de las situaciones.

Pero la presión social a la que están sometidos los jueces es tan grande, que la inocencia absoluta no asegura a los hombres la libre absolución en aquellos caso en que no hay pruebas contra ellos, como así debería obligar la presunción de inocencia que existe desde el Derecho Romano (“in dubio pro reo”) y que aparece en el artículo 24.2 de nuestra Constitución. De tal modo que una mujer puede maltratar al hombre con absoluta impunidad, amparada en el sistema judicial.
En el Articulo  1º de la Ley Penal, el  impedimento de contacto de los hijos menores con los padres no convivientes, 24270, se proclama la prisión de  un mes a un año para el cónyuge que ilegalmente, con  denuncias falsas, impidiese  u obstruyese el contacto de los menores de edad con el cónyuge no conviviente. Muchos nos preguntamos cómo puede ser que tan sólo un par de casos por año sean castigados por esta ley. Esto, en la práctica cotidiana  produce una gran frustración en muchos padres al comprobar que lo que ellos dicen no es tenido en cuenta y que sin embargo lo que dice la mujer, aunque sea sin pruebas, se considera siempre como un hecho cierto y veraz.  Así pues,  no es de extrañar que muchos varones, cuando concluye su proceso de separación, terminen con una imagen negativa de la justicia.
 
Pero de lo que realmente no son conscientes estas madres es de los problemas que pueden generar a sus hijos cuando les dejan sin la figura paterna.
Así las cosas, son demasiados los varones  que no encuentran respuestas a muchas preguntas. Cada día se convierte para ellos en un infierno que les resta poco a poco el sentido de la vida. Saben muy bien que sus hijos nunca pensarían, ni dirían lo que  dicen sin la influencia de sus madres, pero no pueden hacer nada.

jueves, 11 de octubre de 2018

Veloso y la fiesta del arroz con leche


 
 
 
El PSOE olvida que existe un gran número de sus votantes, simpatizantes e incluso militantes, que se encuentran muy lejos de algunas de sus ideas radicales y que desaprueban la ampliación de las leyes ya existentes sobre el aborto y la falta de exigencia de la autorización paterna para las menores, que han estado en la base de la agenda del Zapaterismo. Parece que con todas estas ideas vamos  a revivir  otra vez las páginas del viejo PSOE laicista que pensábamos ya definitivamente enterrado con la pasada derrota electoral.

Ahora el Señor Veloso tiene la genial idea de cambiar la fiesta de San Julián por la del arroz con leche y la de San José Por la fiesta de los Pepes y las Pepitas…. Mientras ellos se aburren y gastan su tiempo en intentar terminar con la festividad de San Julián y el día de San José, Ferrol se ha empobrecido, despoblado y envejecido como ninguna otra ciudad gallega.
Mientras tanto las ONG de Ferrol también detectan una pobreza que se hereda de padres a hijos y que se está haciendo crónica en las familias, de ahí que exista una capa de la sociedad que tiene que recurrir a las ONG, para poder superar el día a día, bien para la adquisición de productos de primera necesidad, como para el pago de viviendas y servicios esenciales. Mientras ellos  debaten en los plenos sobre las fiestas de San Julián y san José, en Ferrol se ha incrementado considerablemente el número de hogares con dificultades para llegar a finales de mes, por lo que no es de extrañar que la tasa de riesgo y de exclusión social sea la más elevada de Galicia. Mientras ellos debaten y pierden el tiempo  pensando en cambiar las fiestas religiosas la imagen que se lleva cualquier visitante que recorre las calles, es la de un tablero de damas en blanco y negro donde por cada local abierto se encuentra otro cerrado a pocos pasos. Lo mismo pasa con los edificios en buen estado que se intercalan con los edificios en ruinas.

¡Si es que están por arreglar la situación de Ferrol y sus problemas, salta a la vista! Pero mientras unos y otros debaten sobre los cambios de los días festivos,  Ferrol se empobrece y el descontento e incertidumbre anida en las mentes y en los corazones de muchos ciudadanos. Es una lástima que para ellos todo esto sea una macedonia… Pues así se expresaba hace unos meses en Facebook el concejal de cultura sobre unas conferencias organizadas en el mes de abril sobre Derechos Humanos con dos especialistas internacionales, como Xabier Pikaza y Roberto Badenas. Al final las conferencias tuvieron lugar en un local de la Diócesis Católica (¡Gracias al Señor Obispo!), y no del Ayuntamiento Democrático de Ferrol, que sólo se comprometió a ceder el local cuando ya era tarde y en fechas distintas a las programadas.

La condición de Estado laico supone la nula injerencia de cualquier organización o confesión religiosa en el gobierno y las instituciones del mismo, ya se trate del poder legislativo, el ejecutivo o el judicial. En un sentido laxo un Estado laico es aquel que es neutral en materia de religión por lo que no ejerce apoyo ni oposición explícita o implícita a ninguna organización o confesión religiosa.
Sin embargo un Estado aconfesional, como el nuestro, es aquel que no se adhiere y no reconoce como oficial ninguna religión en concreto, aunque pueda tener acuerdos (colaborativos o de ayuda económica principalmente) con ciertas instituciones religiosas.

EL artículo 16,3 de la Constitución Española establece el principio de la aconfesionalidad del Estado al declarar que, “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones”. Así declaró, la Carta Magna española excluye la posibilidad de un estado laico o independiente de cualquier organización o confesión religiosa. El Estado español, según la Constitución, no puede ser indiferente ante el hecho religioso y está obligado a cooperar con las distintas confesiones y muy en particular con la Iglesia católica.

En un artículo publicado el 18 de Septiembre, el diputado socialista César Luena También escribía: “Para poner a España en el siglo XXI de su propio tiempo histórico, el nuestro, Pedro Sánchez ha tomado dos grandes decisiones. Una quizás menor, pero enormemente eficaz, como es retirar cualquier elemento religioso de las tomas de posesión de él como presidente y del Gobierno. Si avanza el laicismo, la sociedad avanza”. El artículo del señor Luena me recordó una frase de Chesterton: “Lo importante no es avanzar de prisa, sino hacerlo en la dirección adecuada, porque si vamos en una dirección equivocada, tendremos que retroceder más”. El laicismo radical no cree en Dios, con lo que los valores no tienen una base sólida en que apoyarse y cada uno se convierte en su propio dios, realizando así uno de los principios básicos del satanismo: sé tu propio dios. Si rechazamos la existencia de Dios, quedamos con una crisis de significado.

¡Qué país, qué paisaje, qué paisanaje decía Unamuno, pues eso, qué país, qué paisaje, qué paisanaje…! ‘ ¡Y nadie se ofenda, porque a nadie se desea, ni se quiere, ni se necesita se sienta ofendido!

 

 

 

 

martes, 2 de octubre de 2018

La ideología de género contra la familia.


 
 
La ideología de género es la absoluta negación del sentido común, afirmando que el ser humano nace sexualmente neutro. Esta ideología de género es hija del relativismo y del marxismo. Con tan ilustres antepasados no es fácil que pueda dar a nadie lecciones ni de tolerancia ni de democracia.
La lucha de clases propia del marxismo pasa a ser ahora lucha de sexos, siendo el varón el opresor y la mujer la oprimida. Marx decía este disparate: “Sólo la burguesía tiene una familia, en el pleno sentido de la palabra”. Marx introduce la dialéctica de odio de la lucha de clases en el seno de la familia para enfrentar a los hijos contra los padres, al presentar a éstos como unos explotadores.
Su amigo Friedrich Engels escribió “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” (1884), en el que se explicaba una de las consecuencias de esa abolición de la familia: “La economía doméstica se convertirá en un asunto social; el cuidado y la educación de los hijos, también”. George Orwell basó buena parte de la historia en su crítica hacia los regímenes totalitarios que ejercían el control total hacia los ciudadanos. Uno de esos personajes claves en la historia de la propaganda política en la Unión Soviética, y que llegó a convertirse en todo un símbolo nacional, fue Pável Morozov, un niño  que pasó a la gloria bolchevique por el hecho de haber delatado a su propio padre.
 La feminista española Celia Amorós, que no es representante de todo el pensamiento feminista dijo en su momento: “la supresión de la familia es el objetivo fundamental a conseguir. Con el fin de la familia y del tabú del incesto la sexualidad se vería liberada, erotizando toda la cultura”.
 
 
La ministra de Educación, Isabel Celaá, también ha anunciado que habrá una nueva asignatura sobre Valores Cívicos que incluirá feminismo e ideología de género. Esta asignatura formará parte del currículo escolar en el curso 2019-2020. Será obligatoria y contará para la media, en tanto que los creyentes nos oponemos firmemente a un sistema de información sexual separado de los principios morales y creemos que corresponde a los padres educar a sus hijos conforme a sus convicciones (art. 27-3 de la Constitución y 26-3 de la Declaración de Derechos Humanos),
Pues bien, aquella peligrosa doctrina sexual y familiar de los textos clásicos del marxismo, ha regresado hoy: se llama ideología de género. Las ideas dominantes no son forzosamente las ideas justas. Muchas veces la repetición acaba por hacer admitir el error como verdad. Las técnicas de manipulación amenazan cada vez más con convertirse en el secreto del arte de gobernar. Este fenómeno se desarrolla sobre todo al amparo de la ignorancia. La familia no es una simple entidad intermedia, ni creación de la autoridad, sino una realidad social antecedente y condicionadora de la autoridad pública.
Constituye por lo tanto la familia primera, insustituible e inigualable una escuela humana y ciudadana de los hijos.
Esta familia fundada en el matrimonio es objeto hoy en día de un poderoso y organizado cuestionamiento, que debe de calificarse de feroz en la triple acepción de este adjetivo.
La familia se encuentra hoy en el punto más crítico de la gran lucha entre el bien y el mal, que nos presenta el mundo contemporáneo y la sociedad permisivista de hoy en el punto focal de la lucha entre la cultura de la vida y la cultura de la muerte.
Afirman los mentores de la nueva concepción  de la vida familiar que esa familia tradicional, consagrada por los siglos, pasó y debe pasar a la historia. Y tiene que ser sustituida. ¿Cómo? Negando la singularidad de la misma e imponiendo la pluralidad de nuevas formas familiares.  Nada de sexos debe prevalecer, y  de hecho se ha impuesto ya en documentos políticos el término “orientación sexual”, abierto a todas las especies de unión que la nueva morfología familiar abarca.
El vocablo humano, generación y gestación, se va suplantando por la palabra reproducción, término común en los manuales de zoología. Suprimamos por su matiz peyorativo el sustantivo aborto y digamos simplemente interrupción voluntaria del embarazo para centrar la atención en un pretendido derecho de la mujer y apartar la mirada del ser indefenso asesinado en el seno materno.
Continúan los voceros de la antifamilia con su letanía de despropósitos. Para ellos, la familia no es un bien, sino un mal, porque coarta la omnímoda libertad del hombre y somete a éste a obligaciones perpetuas. Y las feministas más radicales no vacilan en concluir que el matrimonio y la familia, tal como los entendió y vivió siempre la humanidad son inventos culturales, sin base natural, montados para imponer los dominios del varón sobre la mujer.
La familia y el matrimonio -añaden- y la nueva morfología familiar son meros asuntos privados, sin trascendencia social ni pública. No le interesan a la sociedad, y el matrimonio es una simple agrupación bipersonal, igual que cualquier contrato bilateral sometido por entero a la voluntad de las partes y por eso resoluble en cualquier momento.
Desde esta perspectiva, llegamos a una encrucijada en relación con el concepto de familia y no podemos y no debemos echar en olvido que desde esta encrucijada de concepciones tan dispares nos jugamos muchas veces la vida personal y social, anudándonos   a sendas que, como el aborto  o la eutanasia y en ocasiones el divorcio, terminan llevándonos a una ruptura del amor y con el amor.
El amor es donación y no privación, ofrecimiento y no renuncia; es vida y no muerte, es diálogo y no rechazo preconcebido.
José Carlos Enríquez Díaz
 

domingo, 16 de septiembre de 2018

El gobierno de Pedro Sánchez decide enviar las bombas a Arabia.




Las preocupaciones por el uso de estas armas contra la población civil son justificadas. Amnistía Internacional ha documentado el uso de Paveway en varios incidentes en Yemen. Entre otros, el ataque a una vivienda en Saná en la que murieron dos padres y cinco de sus hijos menores de edad en agosto de 2017. En agosto de 2016, otro Paveway impactó en un hospital de Médicos sin Fronteras, causando la muerte de 11 personas.
El 9 de agosto de este año, un bombardeo de la coalición dirigida por Arabia Saudí en Yemen dirigido contra un autobús escolar mató a 50 personas, 29 de ellas niños de menos de 15 años. El ataque tuvo lugar cuando el conductor del autobús, lleno de niños que volvían de excursión, paró en una calle muy concurrida para comprar agua. 
Observadores internacionales también han atestiguado que las fuerzas saudíes han utilizado el mismo tipo de armamento, importado desde países como EEUU, Reino Unido y Brasil, para bombardear de manera indiscriminada a la población civil.
 En la misma línea se expresa el arzobispo de Tánger en las redes sociales: "Si matar da de comer, matemos y comamos. Los muertos, no son de los nuestros. Y a los que huyan de la muerte, ya nos encargaremos de que no vengan a molestar en nuestra casa. Hermoso mundo, que decimos democrático, sólo porque todos nos ponemos de acuerdo en matar y comer."
Frente a un pan “muerto”, que lleva al dominio de unos, con la opresión de otros, y termina en la muerte, Jesús habló en Cafarnaúm de un pan vivo que es Dios: en él vivimos, pudiendo ser también pan vivo, dando así vida a otros. Pero hoy en día parece que hay una economía que, en general, va en contra de este evangelio, pues hombres y pueblos no quieren descubrir las enseñanzas del Maestro, sino que escuchan otras enseñanzas y convierten su vida en una gran lucha por el pan material, con millones de muertos  cada año.
La fuerza militar de las naciones desarrolladas se pone al servicio de la riqueza y el beneficio prostituyéndose hasta límites insospechados. Con ella trafican en especial los comerciantes del imperio, que convierten la vida de los hombres en pura mercancía. Por eso, anhelamos su destrucción  y ver como los comerciantes de armas llorarán, pues no podrán tener lo que tenía su mercado: Oro y plata; piedras preciosas y perlas… La vida humana se compra y se vende en el Mercado del dios dinero donde culminan y se expresan los poderes del imperio. Es muy probable que estos comerciantes no tengan religión ni patria propiamente dicha. Su patria es el negocio de las armas y de la muerte, su religión la ganancia.
En una de sus homilías el papa Francisco decía: "La guerra viene del odio, de la envidia, del deseo de poder y también de aquel afán de más poder". El papa se preguntaba porqué se pretende "resolver" los problemas de la humanidad con una guerra. Y él mismo respondía así a esta pregunta: "Porque para ellos, el dinero es más importante que las personas. Y la guerra es precisamente eso: un acto de fe en el dinero, en los ídolos del odio, en el ídolo que nos lleva a matar el hermano. Todo el mundo habla de paz, pero la proliferación de armas nos lleva a una dirección opuesta". Y añadía aún: "El comercio de armas complica y evita la resolución de los conflictos, en tanto en cuanto se hace fuera de la legalidad".
La venta de las 400 bombas que el gobierno español va a suministrar a Arabia Saudit debería de ser uno de los problemas más graves que  preocuparan al gobierno de Pedro Sánchez y que en general nos debería de preocupar a todos los españoles. Hay amistades que matan. Las ONGS  también denuncian que España podría convertirse en cómplice de la comisión de crímenes de derecho internacional en Yemen debido al riesgo real de que las corbetas se utilicen para llevar a cabo ataques militares directos contra la población civil, ataques indiscriminados o para mantener el bloqueo aéreo y naval impuesto a Yemen por la coalición saudí. Este bloqueo  limita gravemente el flujo de alimentos, combustible y medicinas, lo que viola el derecho internacional humanitario y ha empeorado la catástrofe humanitaria en Yemen. Según el artículo 8.1. de la Ley española 53/2007 sobre comercio de armas, las autorizaciones de exportación de armas serán denegadas “cuando existan indicios racionales de que puedan ser empleados en acciones que perturben la paz.
El Dios de Jesús no es sólo defensor y activista de los Derechos Humanos, sino la encarnación "divina" de esos derechos, oponiéndose a un tipo de mundo actual que miente, engaña y mata, diciendo que defiende los Derechos Humanos, mientras que los utiliza al servicio de su Dinero divinizado.
Mientras la vida física de un tercio de la población mundial se encuentra amenazada por el hambre, el sistema capitalista y los grandes estados siguen buscando su seguridad en el armamento y de esa forma legitiman la violencia militar, pensando que es necesaria para garantizar la paz del mundo.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Haber... ¡algo hay!

 
 
Son numerosas las personas que cuando se les pregunta por sus creencias religiosas te responden:” hombre, haber… ¡algo hay!” Al menos yo me he encontrado con unas cuantas que me han respondido así. ¿Pero  en qué Dios creemos los cristianos? ¿En un “dios difuso’”, un “dios-spray”, que está en todas partes, pero que no se sabe qué es? Dios es “una Persona”, una persona concreta, es un Padre, y por tanto la fe en Él nace de un encuentro vivo, del que se hace una experiencia tangible.
En el Antiguo Testamento, la afirmación “Dios es el VIVIENTE” significa que es el que da vida a todos los seres, que es poderoso y victorioso y está presente con su acción al lado de sus hijos, de modo que por eso podemos poner en Él toda nuestra confianza, por lo tanto, también la interpretación de Dios como persona es sólida porque, independientemente de los supuestos filosóficos, se apoya  directamente en la fe. La Biblia al expresarse en un lenguaje simbólico, presenta en muchísimas páginas la relación entre el hombre y Dios en términos de  yo-Tú. Además los cristianos nos dirigimos a Dios en la oración como a un Tú poderoso y misericordioso, al que podemos abandonarnos con entera confianza. Dios se ha hecho el encontradizo con los hombres en la persona de Jesucristo, pero la experiencia de Cristo consiste en reconocer en Él su vida, sus palabras, sus actitudes y comportamientos con los demás, la donación de Dios sin límites hacia nosotros.  Por nuestra parte la entrega ha de ser absoluta a ese amor, con todo el corazón, aquel que sólo Dios merece y que sólo a Él puede no defraudar,  sabiendo que es Él el que realmente se entrega absolutamente y nunca defrauda. La conversión interior, el cambio de corazón que supone esta experiencia con Cristo es la que puede dar lugar a  actitudes como: “Señor qué quieres que haga” (Hch 22,10) o “ yo sé de quién me he fiado” ( 2 T. 1,12). Pero también es cierto que muchas veces la Iglesia, nuestra Iglesia,  constituye un grave obstáculo y un escándalo doloroso para muchos cristianos comprometidos, callando cuando debería hablar y hablando cuando debería callar, también cuando dice y no hace…
Tampoco faltan en la Iglesia los “fariseos y saduceos” de turno, que bajo engaño de motivaciones religiosas la utilizan para sus intereses sirviéndose y abusando de ella. Así mismo, están los que la denuncian como adúltera y terminan abandonándola buscando a Jesús fuera de ella, liberándose así de lo que ellos llaman tinglado institucional. Sin embargo toda forma de separar a Jesús de la Iglesia  (Jesús sí, Iglesia no) es una alternativa eclesial al margen de la Iglesia de Jesús, que está condenada al fracaso de las sectas.
El seguimiento de Jesús ha de ser comunitario y eclesial en continuidad con la tradición, pues todo intento de “ser cristiano por libre” es una patología eclesial y teológica. La fe no es una ideología racionalista, sino un encuentro con el resucitado, una experiencia de encuentro personal.
Los Evangelios contienen muchos relatos de ocasiones en que Jesús comía  con otros. Él se aprovechó de estas ocasiones informales de compañerismo para compartir verdades espirituales profundas sobre el Reino de Dios. Todos necesitamos momentos  de unión y fraternidad para suplir las necesidades individuales, para conocernos mejor e ir creando lazos afectivos entre los hermanos.
A todo cristiano lúcido  le toca una difícil misión: luchar desde la Iglesia para transformarla evangélicamente aceptando su pecado, caminando hacia su conversión, y en esto estamos todos en proceso, camino…
Los cristianos debemos tener los ojos limpios para reconocer y amar a nuestra Iglesia a pesar de sus años, arrugas y debilidades, pues es la madre que nos ha engendrado en la fe y nos ha transmitido el misterio de Jesús. Cierto, que algunos buscan en la Iglesia “el prodigio” de una santidad consumada, otros buscan poder y protagonismo. Pero no olvidemos nunca que la Iglesia de Jesús lleva en su corazón el escándalo de la Cruz de su Señor (1 Cor 1-17 .31) Y el Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos, también da vida al pobre cuerpo de la Iglesia (Rom 8:11) Porque somos hermanos, hemos de ayudarnos mutuamente: “Sobrellevad los unos las cargas de los otros” ( Galatas 6:2). San Pablo dice lo mismo respecto al sufrimiento: “de manera que si un miembro padece todos los miembros se duelen con él, y si un cuerpo recibe honra, todos los miembros con él se gozan”. San Juan escribió: “En esto conocerán que sois mis discípulos, si tuvierais amor los unos con los otros” (Juan 13:35)
Recordemos también las palabras del Papa Francisco: “La Iglesia necesita que todos nosotros seamos profetas: no críticos, eso es otra cosa», porque no es ciertamente un profeta que se enfrenta siempre a «un juez crítico, al que no le gusta nada: “No, eso no va bien, no va bien, no va bien, no va; esto debe ser así...””. En cambio, “el profeta es quien reza, mira a Dios, mira a su pueblo, siente dolor cuando el pueblo se equivoca, llora —es capaz de llorar por el pueblo— pero es capaz también de jugársela bien por decir la verdad”.
Pidamos al Señor que no le falte a la Iglesia este servicio de la profecía y que nos envíe profetas como Esteban, que ayuden a revitalizar nuestras raíces, nuestra pertenencia, para ir siempre adelante.

martes, 28 de agosto de 2018

Dos años sin Juan Cabo Meana




No hay palabras para expresar lo que tú has significado para tantas personas, solamente hay miles de corazones llenos de ese amor que tú nos diste.
A lo largo de este camino muchas veces duro de nuestra vida, ésta nos regala la presencia de un ser irrepetible como Juan Cabo al que muchos tuvimos la suerte de conocer. Una persona que su sola presencia irradiaba tanta paz y alegría, que todo aquel que estaba a su lado se sentía dichoso.
Cada palabra que pronunciaste, quedará sellada en nuestros labios.
 Cada gesto que hiciste, quedará grabado en nuestra retina.
 Cada abrazo que nos diste, quedará para siempre en nuestro cuerpo.
 El día que te fuiste mi corazón se ha llenado con una profunda tristeza, y ahora que ya no estás, te llevo siempre en mis pensamientos, recordando tu mirada y el sonido de tu risa, preguntándome cuando será el día en el que pueda volver a ver tu mirada limpia. Cuando somos pobres y humildes, tenemos la mirada limpia e inocente de un niño, y somos capaces de trabajar y esperar por un mundo más humano. La contemplación que es esa sabiduría que hace del hombre el amigo de Dios.  Cuando será también el día que pueda volver escuchar reírte a carcajadas como solías hacerlo cuando estabas a mi lado.
Todos los que te conocimos, sufrimos por tu muerte, ese día fue de los más tristes de nuestra vida, sentimos una enorme pena por tu familia y seres más queridos.
Porque hoy, nos asaltan los misterios más profundos de la historia de los hombres. ¿Por qué tú? ¿Por qué te fuiste de esa manera tan en silencio,  sin ni siquiera una queja?
 Los que te hemos conocido y querido sabemos de tu enorme amor por los demás. Amor por tu familia, amor por los compañeros de tu comunidad religiosa a los que siempre tratabas de animar y ayudar en los momentos de dificultad.
No se me ocurre otra cosa que recordar la canción de Alberto Cortez, cuando un amigo se va, algo se muere en el alma, también se nos muere algo dentro de cada uno de nosotros.
Una vez más se nos confirma que los humanos, no sabemos nada del misterio de la vida, del porqué Dios no evita que personas buenas y en plenitud, nos dejen en este valle de lágrimas, por qué suceden las injusticias como la de perder a un gran amigo que nos ha querido con todo su ser, por qué tan trágicamente se paralizan las ilusiones y los planes del futuro.
Aquí estamos hoy Juan para expresarte nuestro respeto, cariño y agradecimiento.
Gran compañero y amigo, guíanos desde el cielo. Guárdanos un lugar para que en un futuro, a fin de cuentas todos somos del tiempo, nos volvamos a encontrar con tu alegría, tu cariño y tu buen hacer hacia los hombres, en su camino hacia Dios.
Escuchaste el clamor de los pobres y respondiste lo más ajustadamente que supiste marchándote de misionero al Perú. El amor cristiano no se deja entrampar por el egoísmo o por el ocio y tiene una vocación de servicio. Son los señores de este mundo los que quieren dominar y ser servidos, mientras que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida por los demás (Mt 20, 25-26).
Mi confidente y mi amigo del alma. Nada puede llenar el vacío que me has dejado  al marcharte. Pero incluso sin estar, aún me sacas una sonrisa cada vez que pienso en ti.
Me quedo con lo afortunado que he sido al poder compartir con  Juan Cabo grandes momentos de mi vida. 
Lo fundamental que me ha dejado es que nada hay más esencial que el ejercicio de la misericordia y nada más humano y humanizante que la fe.

Siempre recordaré su capacidad de entrega, siempre gratuita, pero lo que más recuerdo fue el amor que  nos transmitía y a través de su amor los que le conocimos pudimos conocer más a Dios, porque todo aquel que ama nació de Dios y conoce a Dios
A pesar del dolor, como cristiano tengo la certeza que, gracias a la inmensa y gozosa verdad de la fe, gracias a Cristo, la muerte, su último enemigo en esta tierra (1 Cor 15, 26), no será el final de todo: tras ella alcanzará la visión eterna de Dios y la resurrección del cuerpo al final de los tiempos, cuando todas las cosas se cumplan en Cristo.
Estoy también convencido de que el mismo Jesús, al que ha servido, imitado y amado en esta tierra, le ha recibido ya en el Cielo, colmándole de gloria y felicidad.
La vida no termina aquí; estamos seguros de que el sacrificio escondido y su entrega generosa a los más pobres tienen un sentido y un premio que, por la misericordia magnánima de Dios, van más allá de lo que el hombre podría esperar con las propias fuerzas.
José Carlos Enríquez Díaz