martes, 12 de enero de 2021

La Iglesia católica nunca ha buscado el verdadero ecumenismo

 


David Wilkerson profetizó acerca de una Mega Iglesia Ecuménica donde el lider será el Papa. El texto dice literalmente:

“Veo la formación de una superiglesia mundial que consistirá en una unión entre protestantes ecuménicos liberales y la iglesia católica romana, que se unirán políticamente de la mano, creando una de las más poderosas fuerzas religiosas en la tierra.”

“Esta superiglesia mundial será espiritual solo de nombre, y usará desembarazadamente el nombre de Jesucristo, pero de hecho será anti-cristo y política en muchas de sus actividades…
Roma insistirá en obtener muchas concesiones de los líderes ecuménicos protestantes, y las recibirá. El Papa será considerado más un jefe político que un líder espiritual de esta gran unión. A su vez, los líderes protestantes del movimiento ecuménico insistirán en obtener ciertas concesiones de Roma, y las recibirán…
No se les pedirá a estos que consideren al Papa como la cabeza infalible de la iglesia, y aceptarán su jefatura política sin aceptar su papel como sucesor de Pedro.” La Visión pag. 80

El periodista y teólogo José de Segovia ha asegurado en una entrevista que “la Iglesia católica nunca ha buscado el verdadero ecumenismo”. “La pretensión que tiene la Iglesia católica en este documento es claramente antibíblica” 

“La gran importancia en los evangelios no está en la “unidad” sino en la “verdad” –arguye De Segovia. El teólogo recuerda que en la oración de Jesús del capítulo 17 del evangelio de Juan se pide por la unidad pero, al mismo tiempo, “Jesús dice: ya somos uno en la verdad”. “La unidad de la iglesia debe partir de su fundamento que es la Verdad” –remarca De Segovia- “en cambio la Iglesia católica sacrifica la Verdad entendiendo que se encuentra en la unidad de su institución”. El teólogo afirma que este tipo de unidad “llega al engaño” de pensar que ver a la Iglesia católica es ver a Cristo y que, por lo tanto, la relación que haya con la Iglesia es la relación que hay con Cristo.

“La Iglesia Católica le pone actualmente al mundo una cara apacible, y presenta disculpas por sus horribles crueldades. Se ha puesto vestiduras como las de Cristo; pero en realidad no ha cambiado. Todos los principios formulados por el papismo en edades pasadas subsisten en nuestros días. Las doctrinas inventadas en los siglos más tenebrosos siguen profesándose aún. Nadie se engañe. El papado que los protestantes están ahora tan dispuestos a honrar, es el mismo que gobernaba al mundo en tiempos de la Reforma, cuando se levantaron hombres de Dios con peligro de sus vidas para denunciar la iniquidad de él. El romanismo sostiene las mismas orgullosas pretensiones con que supo dominar sobre reyes y príncipes y arrogarse las prerrogativas de Dios. Su espíritu no es hoy menos cruel ni despótico que cuando destruía la libertad humana y mataba a los santos del Altísimo.” Afirma Elena de White.

Jesús no vistió ninguna vestidura especial. Entra dentro de lo posible el que los sacerdotes judíos sí que tuvieran vestiduras clericales, pues constituían una casta. Pero, de acuerdo a lo que nos dicen las dos genealogías de los Evangelios, Jesús pertenecía al linaje de los reyes de Judá, no al de los descendientes de Leví. El Mesías no era un sacerdote del Antiguo Testamento. Además, Él comienza un nuevo sacerdocio.

Los Apóstoles, por tanto, tampoco llevaron ninguna prenda distintiva, ni tampoco sus sucesores. Obrar de otra manera, en medio de una persecución, hubiera sido una temeridad. Cuando Martín Lutero lanzó su reto de reforma de la Iglesia Católica Romana, no lo hizo animado por un espíritu de innovación o rebeldía, sino movido por convicciones enraizadas en la Palabra de Dios.

Aunque el clero seguía vistiendo sin ropas especiales, poco a poco, en algunos lugares sí que se fue desarrollando un modo distintivo de vestir. En el año 428, por una carta del Papa Celestino, sabemos dos cosas: que en Roma no existía una vestidura clerical, pero que en la Galia algunos obispos ya la usaban. La carta del Papa, curiosamente, exhorta a que los clérigos se distingan de los laicos no por las ropas, sino por sus virtudes. Pero ni siquiera esta opinión papal pudo detener el curso de la historia que ineludiblemente llevaba a mostrar externamente esa distinción.

En la doctrina de la justificación por la fe halló la base para una solidaridad inalterable de los cristianos entre sí que hacía imposible la división tradicional entre “eclesiásticos” (los clérigos) y “seculares” (los laicos). Parafraseando Gálatas 3:28 escribe: “No hay sacerdote ni laico, cura ni vicario, rico ni pobre.

En la actualidad hay algunas comunidades que empiezan a reunirse por sí mismas, sin un presbítero oficial, suscitando desde abajo sus propios ministerios de celebración y plegaria, servicio social y amor mutuo etc. Como al principio de la iglesia. Son comunidades que han comenzado a compartir la Palabra y celebrar el Perdón y la Cena de Señor sin contar con un ministro ordenado al estilo tradicional.

Para esta comunidades la Eucaristía es todo el tiempo, desde que llegan por la mañana, se saludan y se interesan unos por otros hasta que se marchan por la tarde y por supuesto la importante hora del almuerzo donde se relajan y comparten en común. Es una eucaristía muy adaptada a su forma de pensar, en plan sencillo, donde dan mucha importancia además de a la lectura del evangelio, a los comentarios de todos, que los enriquecen y luego la acción de gracias es o bien improvisada por quien preside o bien alguna plegaria hecha por ellos mismos o de algún compañero. Comparten el pan y el vino y toman conciencia que Jesús está presente en medio de ellos y los impulsa a seguir con esperanza caminando por la vida.

 

sábado, 9 de enero de 2021

El obispo está convencido de que le ha ido bien y lo ha hecho bien, todo lo "bien" que ha querido. Me fiaría más de misioneros claretianos que lo han dado todo.


 

Los misioneros, allá en la selva de Perú encontraron las raíces de la vida, la inmensa realidad de la pobreza, la opresión y la miseria, en un mundo que había sido redimido por Jesús. No fueron a buscar la injusticia, pero estaba allí y la encontraron. No la miraron un momento en los libros, de pasada, la vivieron y la sufrieron, entre los campesinos indígenas y los terratenientes, entre los intereses del capital y la durísima guerrilla, en medio de una Iglesia y de una Congregación entregada al Evangelio, pero en riesgo de perderse y envolverse en otras tareas e ideales, menos evangélicos, menos humanos. 

 Ciertamente hay, muchos religiosos buenos, claretianos. Pero quedan pocos hombres como ellos, hechos a la verdad clara de la selva, no podían integrarse ya en la trama de pactos, de oscuridades y las medias verdades de la “nueva” España. De esa manera, por ser fiel a sí mismos y a su nombre cristiano, dejaron sus Congregaciones a las que amaban (a las que han seguido amando hasta el fin), dejaron un tipo de ministerio eclesial de presbítero que era para ellos sagrado. No han muerto, ellos viven, porque han sembrado vida, con la Vida de Jesús. La que está agonizando, la que está muriendo sin remedio, es un tipo de Iglesia clerical. Jesús no necesitó poderes, ni edificios propios, ni funcionarios a sueldo, sino que «proclamó» la llegada del Reino de Dios, sin instituciones especializadas. Habló con imágenes que todos podían entender y actuó con gestos que todos podían asumir, abriendo cauces personales de solidaridad entre los excluidos y necesitados.

  Los misioneros que he conocido sintieron que tenían que dejar su camino anterior de religiosos y presbíteros oficiales, por fidelidad a su propia vocación cristiana. Y ésta fue la tragedia de alguno de ellos: La Iglesia que le había hecho y enviado al mundo lejano no supo o no quiso recibirlo en su casa, en la vieja España. Y le hizo sentirse extraño, un marginado y olvidado, no en Perú, sino en su hogar de Iglesia, en su misma tierra, que al final de su vida fue su Galicia natal. 

 En el año 2015, en una entrevista de un diario regional, el vicario general hablaba de la posibilidad de utilizar casas rectorales o casas habilitadas con ayuda de Cáritas o de feligreses que quieran colaborar. El obispo de Mondoñedo hacía estas declaraciones en la web diocesana: «Trabajemos todos por superar la lacra que representa la exclusión social» Pero parece que el proyecto se ha quedado en papel mojado… En la diócesis todavía quedan rectorales vacías que se están deteriorando por la falta de uso. 

 Tras trece años de actividad, la residencia universitaria de la Domus Eclessiae de Ferrol ha cerrado sus puertas debido a la escasa demanda de plazas por parte de los estudiantes del campus. 

 El obispado de Mondoñedo-Ferrol cierra también la Librería Diocesana “Chamorro” de Ferrol después de treinta años de servicio. “El déficit que cada año generaba ha abocado a tener que tomar esa dolorosa decisión, por hacerse imposible para la diócesis seguir asumiendo dichas pérdidas.” Comunicaban en los medios el 31 de enero de 2019. 

 El día 13 de octubre, 2019 cerraba al culto la iglesia parroquial de Santa Cruz, en Canido. 

 Si no hubiese cruzado con el señor obispo algunas líneas hablando estérilmente de varios de estos temas que después he tratado de forma pública, no habría de faltar quien quisiera tratarme como a un pobre desmemoriado. Pero no es el caso. Los seglares no estamos para «hacer la vista gorda», tenemos que enfrentar y ver los dolores de la gente para intentar reparar lo que podemos y para avisar a quienes tienen capacidad y responsabilidad en el desarrollo de la comunidad eclesiástica. «La Iglesia necesita que todos seamos profetas», es decir, «hombres de esperanza», siempre «directos» y nunca «débiles», capaces de decir al pueblo y a, los jerarcas «palabras fuertes cuando hay que decirlas» y de llorar juntos si es necesario. 

He aquí el perfil de profeta delineado por el Papa Francisco, el Papa propuso un verdadero y propio «test» para reconocer al profeta auténtico. No es un anunciador «de desventuras» o «un juez crítico» y ni siquiera «recriminador de oficio». Sobre todo es un cristiano que «recrimina cuando es necesario», siempre «abriendo las puertas» y arriesgando en persona también «la piel» por «la verdad» y para «resanar las raíces y la pertenencia al pueblo de Dios». 

 Los cristianos no podemos quedarnos callados cuando vemos actuaciones contrarias al Reino de justicia. Como nos enseña el profeta Ezequiel, si no avisamos al extraviado, éste no podrá cambiar de conducta y morirá por propia culpa, pero a nosotros, por nuestra inacción, se nos pedirá cuentas de su muerte. 

 Con pena, veo cómo se sigue intentando acallar las voces críticas que proponen alternativas, como si desde la jerarquía tuviesen en mente mejores propuestas que por alguna extraña razón no dan a conocer. Muchos esperamos que reaccionen antes de que sea tarde, no vaya a ser que se acaben quedando solos, pastores en paro, buscando alguna oveja a la que pastorear. 

 El sistema eclesial ha tendido a convertirse en mercado de inversiones y seguridades sacrales, poderes e influjos, al servicio de un Dios al que hemos identificado con un tipo de administración cristiana. No cabe duda de que a la autoridad le resulta más cómodo un súbdito pasivo y receptivo que uno que interroga y creativo. Además, decía el catedrático de Gramática Histórica, Eugenio de Bustos, que el «El lenguaje político, como todo lenguaje, no es inocente. Intenta siempre, de alguna manera, mover al oyente en una dirección determinada, manipular nuestra conciencia». 

 Las palabras son poderosas y eso lo saben los jerarcas y los líderes políticos. 

 Lo que no es nuevo, es el hecho de manipular el lenguaje. Ya Quevedo (1580-1645) en “El mundo por de dentro” nos decía: “Pues todo es hipocresía. Pues en los nombres de las cosas ¿no la hay la mayor del mundo? El zapatero de viejo se llama entretenedor del calzado; el botero, sastre del vino, que le hace de vestir; el mozo de mulas, gentilhombre de camino;… la putería, casa; las putas, damas; las alcahuetas, dueñas; los cornudos, honrados. Amistad llaman al mancebamiento, trato a la usura, burla a la estafa, gracia a la mentira, donaire a la malicia, descuido a la bellaquería, valiente al desvergonzado, cortesano al vagamundo, al negro, moreno…” 

 Ya no quedan obispos como Pedro Casaldáliga que se despojó de su sotana, vestía pantalones vaqueros, calzaba chanclas y vivía en una casa pequeña de campesino.

miércoles, 24 de julio de 2019

El alcalde de Ferrol niega la palabra a la Plataforma por la Remunicipalización




Tras esto, el portavoz municipal del BNG, Iván Rivas ha querido pedir la palabra para solicitarle a Ángel Mato que reconsiderase esta decisión, porque de lo contrario sus dos concejales abandonarían la sesión. El regidor no ha cambiado su postura y los concejales del BNG han dejado su escaño para sentarse junto con los integrantes de la Plataforma por la Remunicipalización, los cuales han protestado por esta decisión entre gritos de “tiranía”, “falta de democracia” o “dictador”.

Visto que en el primer pleno lo que más le interesaban eran los sueldos y que en el segundo niegue la palabra a los ciudadanos, está claro que tampoco  en este mandato vamos a tener la suerte de tener un servidor del pueblo y esto que ha hecho el ilustrísimo señor alcalde  muchos ya lo interpretamos como un programa de gobierno para estos cinco años que se nos avecinan.

Estas son las declaraciones que hacia el alcalde el día 10 de junio en un diario local:

“El Concello debe ser un interlocutor permanente coas diferentes administracións públicas, especialmente con aquellas que tienen más relación con la ciudad con el fin de poder sacar adelante proyectos pendientes.”



Los que pensaban que Ángel Mato iba resolver este problema es porque no lo conocían bien.

La Plataforma denuncia el silencio del gobierno municipal después de que haya transcurrido un mes desde la solicitud de la reunión y solicita un diálogo para resolver el conflicto de pago del recibo de la depuración de un período en el que no se prestó el servicio.

La plataforma solicita “la paralización” del cobro de las liquidaciones del período comprendido entre enero de 2015 y marzo de 2017, que asciende a “5,5 millones de euros”. Afirman que son liquidaciones “firmadas por Jorge Suárez, correspondientes a la tasa de depuración, cuando la depuradora no depuraba y que supondrá una media de 200 euros por vivienda”.

También en el ámbito del saneamiento han reclamado “denunciar el convenio con Augas de Galicia, o en su caso, no renovarlo, ya que finaliza en agosto 2019, devolviendo la infraestructura a su propietario: Augas de Galicia”.
Además, piden la “revisión de la tasa de saneamiento” por ser “la más alta de toda Galicia”, así como “modificar el reglamento de bonificación” para hacerlo “progresivo a los ingresos, a los consumos y al número de componentes de la unidad familiar”.

Este colectivo también ha reclamado “la recuperación de la gestión del transporte público dentro de un plano global de movilidad urbana que favorezca a las zonas rurales y comunique los barrios con los centros sanitarios, educativos, administrativos y mercados”, además de “la municipalización de los servicios de parques y jardines, actualmente sin contrato, con la subrogación de operarios

sábado, 13 de julio de 2019

Ángel Mato, Ahora que empezamos a remontar la crisis, subámonos el sueldo...





Estas son las declaraciones que hacía Ángel Mato en La Voz de Galicia:

«Ahora que empezamos a remontar la crisis, creo que es conveniente, al igual que ha pasado con el resto de funcionarios y trabajadores, estudiar el posible incremento de salarios con mucha moderación», expuso. Aclara que todavía no está decidido, pero su planteamiento pasa por una propuesta de salarios ligada a la estructura funcionarial del Ayuntamiento, «para que sea una cuestión equilibrada».

Él tanteó al resto de los grupos para ver si le apoyarían. Pero al comprobar que no se echó atrás. Pero Ángel Mato quería la subida de sueldos. También la deseaba para él. Pero le salió mal el asunto. 


¿Cómo se nos han educado en este país? ¿Qué hemos visto en nuestras familias?¿Qué nos han dicho nuestros educadores?Cuando existe la opinión generalizada de que el talento y la categoría de una persona se mide más por «lo que gana» que por «lo que produce», es evidente que, donde ocurre eso, lo que manda es la ambición, no la honradez. Y el que manda, ambiciona mandar porque sabe que así, y mientras mande, se forrará de dinero.

Nos hacen creer que han venido para redimirnos. Se consideran en posesión de una superioridad ética y moral y nos perdonan por nuestros pecados, fruto sólo de nuestra ignorancia, pero no dudan en darnos motivos para alcanzar su fe, comunicarnos su catecismo y hacernos comulgar con sus ideas.

Mientras pretenden subirse los sueldos, las ONG de Ferrol detectan una pobreza que se hereda de padres a hijos y que se está haciendo crónica en las familias, de ahí que exista una capa de la sociedad que tiene que recurrir a las ONG, para poder superar el día a día, bien para la adquisición de productos de primera necesidad, como para el pago de viviendas y servicios esenciales.

Ángel Mato nos quiere hacer creer que Ferrol ha superado la crisis para justificar la subida de sueldos. Pero Ferrol está empobrecido, despoblado y envejecido como ninguna otra ciudad gallega.



La imagen que se lleva cualquier visitante que recorre las calles, es la de un tablero de damas en blanco y negro donde por cada local abierto se encuentra otro cerrado a dos pasos. Lo mismo pasa con los edificios en buen estado que se intercalan con los edificios en ruinas.

Vivimos en un país donde reina el "haz lo que digo pero no lo que hago". Y a pesar de que la incoherencia genera desprestigio en todos los campos de la vida, a ellos les da lo mismo. Sencillamente, porque ni les importa ni les afecta.

Estos progres, como todos hemos podido ver cuando nos tropezamos con ellos, la imagen que quieren dar es que son de ideas de izquierda, y cierta inquietud intelectual. Son  burgueses que no reconocen serlo, que no renuncian a su vida cómoda, pese a que dichas comodidades materiales que tanto aprecian vienen de su principal enemigo: el capitalismo. Pero nadie dijo que el progre viva de forma coherente con sus ideas; de hecho, es uno de sus rasgos característicos allí donde lo encontramos.

Decía Pérez Reverte: “De nada sirven las urnas si el que mete la papeleta es un analfabeto”

Me parece muy bien lo que dice Reverte, pero yo matizaría en que esto sirve para todos los partidos y no para uno en particular, ni para la gente de pueblo, sino para los analfabetos nuevos ricos. Pues en muchas ocasiones los cultos son más imbéciles que la pobre gente.

Muchas veces los menos aptos están en los grandes tronos. Sobre esto también escribió Ortega y Gasset en la rebelión de las masas… Antes mandaban los señoritos, algunos bien, pero a costa de los pobres y de la pobre gente.


Hemos aguantado y tendremos que seguir aguantando. Nos habéis desangrado económicamente para mantener una burocracia fuera de madre, os habéis bufonado de nuestros principios morales, habéis invadido nuestros hogares, pretendéis desquiciar a nuestros hijos con una enseñanza depravada. Impunemente, abusando quizá de la mayor crisis espiritual que hayamos atravesado. 

La democracia no está segura en vuestras manos, porque se trata de una dictadura encubierta, con apariencia de democracia pero con un grave desprecio de las libertades de la gente común, no de los desquiciados; Sois demagogos, quizá los más grandes que nuestra historia haya conocido.  Séneca, sin embargo, consideraba la verdadera nobleza del hombre obedeciendo a la recta razón dejándonos profundas reflexiones  a lo largo de sus obras como esta: “la honestidad y la virtud son valores altamente apreciados, y la nobleza supone ser capaces de buscar causas, motivaciones y aspiraciones justas. “

Quizás necesitemos  para Ferrol personas  como Jorge Álvarez, gente luchadora que sepa que esto no es para apoltronarse, sino para construir lo mejor de sí mismo. Posiblemente fuese el único candidato que se presentó que supiera lo que es pagar una cuota de autónomos o una nómina.





Ángel Mato saca adelante el primer pleno con la ayuda del PP

Foto tomada de

FERROL / LA VOZ 

Mato aceptó ser Alcalde con el voto de dos grupos con los que sabía que no iba a haber acuerdo posterior, pero no le importo. Lo único importante para él era ser Alcalde. Si se va a gastar menos en sueldos no es gracias a Mato precisamente. El tanteó al resto de los grupos para ver si le apoyarían. Pero al comprobar que no se echó atrás. Pero Ángel Mato quería la subida de sueldos. También la deseaba para él. Pero le salió mal el asunto. 

Es lamentable que la primera atención prestada por el “Alcalde” haya sido la de los sueldos. Lamentable y muy clarificadora. Por más que se empeñen algunos políticos en decir lo contrario, es descorazonador constatar que cuando entran en política, aunque afirmen que buscan servir al ciudadano, a lo que muchos aspiran es a alcanzar el poder y mantenerse en él por encima de todo. La estrategia “de presentarse como servidores del ciudadano” es un conocido mecanismo de defensa psicológico que algunos ponen en juego para disfrazar sus deseos de poder.

 La política, para Aristóteles, es el arte del bien común, por lo mismo, un ejercicio obligatorio para todo ciudadano ateniense que como tal debía participar en el reflexionar y en el quehacer de la polis griega. De esta manera la política no estaba reservada solamente a una cúpula, sino que era parte normal del quehacer de todo ciudadano, cualquiera fuera su función en la sociedad y en el Estado griego. 

En la Modernidad, sin embargo, ambas categorías, la ética y la política, han sido excluyentes. La política moderna, que, como ya vimos, data de 1513, fecha de aparición de El Príncipe de Nicolás de Maquiavelo arranca, precisamente, de la supresión de la ética como categoría política y, correlativamente, de su fundamentación sobre otros supuestos y no sobre los supuestos éticos que estuvieron en su origen y en su razón primera. 

 ¿Cómo se nos han educado en este país? ¿Qué hemos visto en nuestras familias? ¿Qué nos han dicho nuestros educadores? Cuando existe la opinión generalizada de que el talento y la categoría de una persona se mide más por «lo que gana» que por «lo que produce», es evidente que, donde ocurre eso, lo que manda es la ambición, no la honradez. Y el que manda, ambiciona mandar porque sabe que así, y mientras mande, se forrará de dinero. Esto es así, hasta el extremo de que esta convicción encanallada, de hecho, tiene más fuerza y resulta más determinante que las demás convicciones que pueda tener una persona, ya sean convicciones políticas (caso frecuente en la gente de izquierdas) o convicciones religiosas (lo que ocurre tantas veces en gentes de derechas o en «personas consagradas»). 

Weber distingue, además, dos formas de hacer de la política una profesión: “vivir para la política o vivir de la política”. Entre vivir “para” y vivir “de” existe una importante diferencia: quien vive “para” la política se encuentra en el nivel alto de las convicciones, de los principios e ideales de servicio a los ciudadanos; el individuo, en cambio, que vive “de” la política se coloca en un nivel egoísta; son profesionales en este nivel aquellos políticos que no desean gobernar en calidad de servidores de los ciudadanos sino al servicio de sus intereses y/o de sus jefes políticos; no están al servicio de los principios sino a los del poder o poderes. 

Los partidos políticos deben regenerarse, pero sin una ciudadanía más exigente, más activa y con más cultura política, clamar por la regeneración será ineficaz y quedará en agua de borrajas

jueves, 11 de julio de 2019

¿ Nos lleva el diablo a la libertad?




El diablo no es un mito y debemos combatirlo. El 30 de octubre de 2014, en la capilla de la casa de Santa Marta el Papa dijo: “a esta generación y a muchas otras se les ha hecho creer que el diablo era un mito, una figura, una idea, la idea del mal. Pero el diablo existe y nosotros debemos combatir contra Él. ¡Lo dice San Pablo, no lo digo yo! ¡Lo dice la Palabra de Dios!”.
En una conferencia ofrecida durante el Desayuno Nacional Católico de Oración, en Washington DC, el cardenal Robert Sarah ha afirmado que “el maligno intenta destruir a la familia” y que para evitarlo, los cristianos deben luchar contra las ideologías que niegan la importancia de que los niños tengan un padre y una madre.
 Los seguidores del feminismo radical de Simone de Beauvoir y su mantra “no se nace mujer, se llega a serlo”, se están encontrando con las conclusiones de una serie de expertos que desmontan la ideología de género al afirmar que no hay cerebros unisex.
Diferentes estudios y expertos constatan que es el sexo y no el género el que define el cerebro. Entre ellos, Larry Cahill, profesor de Neurobiología en la Universidad de California, asegura que “el cerebro de los mamíferos está muy influido por el sexo”.
Por su parte, la periodista y feminista británica Caroline Criado, autora del libro Invisible Women: Exposing Data Bias in a World Designed for Men, señala que “las diferencias entre mujeres y hombres operan hasta en el nivel celular. Las mujeres reaccionan de manera diferente a los fármacos y presentan síntomas peculiares en algunas enfermedades. Si basamos nuestro conocimiento en el varón, no podremos detectar y tratar las enfermedades en las mujeres”.
Hoy en día se ha conseguido la degeneración de la democracia en igualitarismo mediocre, en desprecio de los derechos más elementales en materia de matrimonio y familia, llegando a pisotear la libertad de enseñanza con la técnica del peor totalitarismo, con los abusos de poder económico, con desprecio de la libertad de conciencia. La ideología de género es una muestra clara de cuánto han estirado el chicle.
Detrás de esta ideología satánica está el feminismo radical, el lobby gay, poderosas multinacionales como la Soros, Ford, Rockefeller…
La historia de la salvación es la historia de la ternura de Dios, que nos ha amado y ha dado su vida por nosotros (Gál 2,20). Este evangelio de la ternura revive en los padres: ellos que un día dieron la vida a sus hijos, se ven movidos cada día por el Espíritu a volver a dar la vida por sus hijos, en la medida en la que generan a Cristo, como afirmaba san Ambrosio.
Utilizando las palabras de Jesús ante Pilatos, quisiéramos poder decir que “la familia cristiana no es de este mundo” (Jn 18,36). Existe como profecía para transformarlo, testimoniando “que ser de Cristo” significa convertirse en blanco de todas las contradicciones (Lc 2,34).
El gobierno Socialista declaraba hace un año el Día Nacional del orgullo Gay, que coincidía con el día internacional del orgullo LGTB, disponiendo que lesbianas y mujeres solas puedan acudir a la reproducción asistida con dinero público. En España ya se puede tener un hijo por gestación subrogada voluntariamente sin necesidad de modificar la ley. Una mujer se puede quedar embarazada y dar a su hijo en adopción. La ley se quiere modificar para introducir los contratos mercantiles en esta práctica y convertir a las mujeres en vasijas.


Paulino Castells, doctor en medicina y psiquiatra experto en temas de familia es una de las voces que se opuso a que se aprobase este tipo de adopción y afirmaba:” "Yo lo que deseo para un niño es que tenga un padre y una madre. Para su identificación y la maduración de su personalidad necesita un modelo femenino y masculino, no un modelo de género sino también de sexo, diferenciado anatómica y psíquicamente"
Claudio Risè, psicoterapeuta italiano, sociólogo, académico en la Universidad de Milano, investigador, escritor y ensayista decidió exponer su opinión sobre este tipo de adopción: “aunque la depresión es un trastorno característico de la época en que vivimos, su incidencia en niños creados por parejas gay aumenta exponencialmente del 18% en la adolescencia al 51% en la edad adulta, mientras que en el grupo de hijos de parejas heterosexuales disminuye en el tiempo en dos puntos porcentuales con un valor en la edad adulta del 20%”
 Anthony Caruso, ginecólogo obstetra de profesión advierte que un gran número de estudios demuestran que los niños “que han nacido a partir de la fecundación in vitro tienen el doble de riesgo de nacer con bajo peso y problemas neurológicos; el triple de tener parálisis cerebral, y el cuádruple de padecer un retraso en el desarrollo”
Así pues, el PSOE pretende financiar con las casi quebradas arcas de la seguridad social española, la eutanasia y la reproducción asistida; ya forma parte de su cartera de servicios la práctica de abortos, por lo tanto, todos los españoles pagamos con nuestro dinero dar y quitar la vida de inocentes a capricho, queramos o no.
Además, para más escarnio, muchas prestaciones sanitarias están fuera de dicha cartera, por ejemplo la mayoría de servicios dentales. En este país se puede abortar, pero ojo con que te duela una muela o un diente. Sin embrago, no se puede negar que la doctora Calvo del partido socialista conoce la medicina para curarnos de nuestro “inadmisible romanticismo machista”: un Estado adoctrinador nutrido con nuestros impuestos  (no en vano “el dinero público no es de nadie”) Lloverán las subvenciones millonarias – ¡aún más!– sobre las mil y una agencias de igualdad y de derechos LGTB. Se crearán comisarios políticos que vigilen el uso de la neolengua de género en dependencias administrativas, escuelas y documentos oficiales.
Hace un mes se celebraba en la Praza Vella de Ferrol la fiesta del orgullo Gay y hace una semana, decenas de personas participaban en la segunda marcha de este tipo que se realiza en la ciudad.
Entiendo  que muchos han tenido que vivir encerrados en el armario, ridiculizados y excluidos. Pero me gustaría que no fuera necesaria esta “procesión” de gays al comienzo del verano.

domingo, 23 de junio de 2019

Una Iglesia que se muere


 
 
En 1833, Antonio Rosmini terminó de escribir su polémica obra “Las cinco llagas de la Iglesia”, cuyo título se inspira en el discurso con el que el papa Inocencio IV inauguró el I concilio de Lyon en 1245, en el cual comparaba con Cristo crucificado a la iglesia, la cual, como Él, también mostraba cinco llagas.
Las cinco llagas que Rosmini ve en la Iglesia son: la división entre el clero y el pueblo; la insuficiente formación del clero; la desunión entre los obispos; el nombramiento de éstos, abandonado al poder laico; y la servidumbre de los bienes eclesiásticos.
En efecto, desde el siglo VI, los cristianos, que habían sido hasta pocos años antes ferozmente perseguidos y que se habían constituido en paladines de la libertad de conciencia, aprendieron muy pronto a utilizar las armas de la represión contra sus adversarios y perseguidores de otras épocas.
En sus orígenes bíblicos y patrísticos, es toda la Iglesia la que celebra la eucaristía, y es la eucaristía la que hace y constituye la iglesia, pero a partir del segundo milenio, la eucaristía es celebrada por el clero, y éste es el que constituye la iglesia: la iglesia es ante todo la Jerarquía, creándose así la gran división eclesial entre el clero y los fieles. Los laicos pasan a ser sujetos meramente pasivos en la Iglesia, en el culto y en toda la vida eclesial.
La iglesia no puede limitarse a anunciar la Palabra, suscitar adhesión a la fe y convertirse en una iglesia de rebaños, de masas, o de gente no convertida, sino que debe buscar la transformación de la persona y de la historia por la fuerza del Espíritu.
La moral cristiana no puede reducirse al cumplimiento legal de unos preceptos morales o de unos cánones, sino que se orienta a una vida nueva en el Espíritu, capaz de recrear en cada momento el Evangelio.
Los profetas del Antiguo Testamento y el propio Jesucristo critican duramente la conducta de quienes se creen justificados por el hecho de celebrar con toda corrección el culto a Dios, mientras olvidan todas las exigencias de la caridad fraterna y de la justicia.
No se puede engañar a Dios. A Dios no lo ciegan los sacrificios y las ceremonias.
“Jesús se puso de pie y alzó la voz diciendo: si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” (Jn 27,28).
Jesucristo inaugura un nuevo culto que sólo podrá realizarse mediante la acción del Espíritu Santo (Jn 4, 23: 7,37). Cristo no desautoriza el culto religioso como no lo desautorizaron los profetas. Pero subraya con toda energía la autenticidad con que se ha de participar en una celebración si se quiere agradar a Dios (Mt 15,10: 5,23)
Los dirigentes religiosos están muy preocupados ante la indiferencia y la frialdad religiosa que se manifiesta incluso entre sus propios feligreses. Las grandes iglesias enseñaron a sus fieles lo ficticio y no la realidad de Cristo. Por esto, muchas personas sienten un vacío enorme, pues aprendieron a cumplir con ritos, con normas rutinarias, y a vivir con lo que satisface la carne. Nunca fueron convertidos a una vida nueva. “El que es nacido de carne, carne es” (Jn 3,6).
Todo lo que se realiza según la carne, aún en el terreno religioso no puede producir frutos espirituales.
Si a las multitudes se les enseñase el cristo evangélico no veríamos estos estados de crisis colectiva y los Jerarcas no tendrían motivos para preocuparse y alarmarse.
El hecho de que muchos fieles se pasen a las sectas no es algo que pueda considerarse intrascendente. Se debe, en realidad, a una insatisfacción religiosa. En las sectas, las gentes encuentran comunidades pequeñas y de grandes lazos afectivos, donde cada uno se siente valorado por lo que es; donde se permite la participación directa de todos; donde los ministros suelen ser personas que pertenecen al pueblo… y además, las celebraciones son vivas, alegres y fraternas.
Así las cosas, un pueblo que no encuentra en la religión la manera de transformar eficazmente su situación tiende a acudir a las sectas en busca de una ayuda y alivio a sus males.
Las palabras que K. Rahaner escribió para el sínodo de la Iglesia alemana siguen teniendo actualidad hoy en día: “¿Dónde se habla con lenguas de fuego de Dios y de su amor? ¿Dónde se mencionan los mandamientos de Dios, no como un penoso deber que cumplir, sino como una gloriosa liberación del hombre o de la angustia vital y del egoísmo frustrante? ¿Dónde en la Iglesia no sólo se ora, sino que se experimenta la oración como un don pentecostal del Espíritu, como una gracia sublime…?”
Para que la salvación de Cristo llegue a los hombres de nuestro tiempo, es tan insustituible la acción de los laicos, según su vocación propia, como la acción de los pastores.
En el decreto conciliar sobre la actividad misionera de la Iglesia se reafirma esta exigencia clerical sobre el apostolado laico:
“La iglesia no está plenamente formada, ni vive plenamente, ni es representación perfecta de Cristo entre las gentes, mientras no exista y trabaje con la Jerarquía un laicado propiamente dicho. Porque el Evangelio no puede penetrar profundamente en las conciencias, en la vida y en el trabajo del pueblo sin la presencia activa de los seglares” (AG 21)
¿Se ocupan de manera efectiva la mayor parte del clero y religiosos en despertar y orientar esta vocación apostólica en los seglares?
Prediquemos el genuino Evangelio de Cristo y no atiborremos las almas con tantas obligaciones rituales. Y siempre acudamos al Señor con fe.
 Para resucitar con Cristo, es necesario morir con Cristo. Necesitamos  más disidentes jerárquicos y de a pie. Ellos son quienes se atreven a desafiar la jerarquía y el resto de miembros de la iglesia aceptar la inevitabilidad de la muerte, o la necesidad de dejar partir lo que apostólicamente ha dejado de ser relevante, pues como dice Jn 12,24: “si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto”.