sábado, 23 de marzo de 2019

La voz de los sin voz


 
 
 
Uno de los argumentos que esgrimen los que defienden la anulación del derecho  a  vivir a los embriones humanos, es que hasta que no se implantan en el útero no son personas. Según ellos, el útero materno confiere cualidades humanas al embrión (¿no humano?)
Es un argumento absurdo pero con una carga “política” muy fuerte. Queda políticamente adecuado porque en apariencia confiere a la mujer una dignidad especial. Pero a la mujer no le corresponde tal dignidad ni la necesita.
El útero aporta nutrientes y un medio adecuado para el desarrollo del ser humano desde que se implanta hasta que nace. Incluso aunque no se ha demostrado, podrá aportar otros factores, por ejemplo de tipo afectivo, que quizás no puedan suministrarse con un futuro útero artificial. Pero en ningún caso confiere el embrión ningún rasgo humano que no tenga por sí mismo.
Existe al menos un caso de un niño gestado en el peritoneo  de un hombre. El peritoneo es lo que aporta nutrientes a los intestinos. Y es capaz de proporcionar la nutrición y el entorno necesario para que el embrión humano se desarrolle.
Por tanto, hay al menos evidencia científica de que el útero materno no proporciona al embrión ningún rasgo que lo convierta en humano.
El embrión humano es un ser humano. Es un ser porque existe. Y es de la especie humana porque su código genético es el del individuo humano y no porcino ni de ninguna otra especie, y es persona, según define el diccionario. Porque es un individuo de la especie humana, y lo es desde un punto de vista biológico.
Es cierto también que el ser humano, en sus primeros días, puede desdoblarse para formar dos seres humanos. Nadie puede entender que esto sea argumento válido para matar, o ¿quizás los hermanos gemelos no tienen derecho a vivir? También son personas.
Asesinar es matar a alguien de forma intencionada. Podemos reescribir el diccionario, pero cambiar las palabras no hace que cambien los hechos.
No hace falta ser catedrático de embriología para saber que el desarrollo del ser humano es un continuum desde que se produce el cambio cualitativo con la formación del nuevo individuo en la concepción, comienzo de su ciclo vital. Desde ese momento, ese individuo se alimenta y respira para desarrollarse y cambiar progresivamente su aspecto, expresando los genes que lleva. Esto será así en todas las etapas de su ciclo vital: embrión, feto, neonato, lactante, niño, adolescente, joven, adulto, anciano. Les damos distintos nombres porque los seres humanos necesitamos clasificar, analizar, diferencia, incluso los procesos dinámicos continuos. A las tres semanas de vida intrauterina ya tenemos un encéfalo diferenciado de la medula espinal. Por su puesto, los órganos se van formando a lo largo de la vida intrauterina. Y también en nuestra vida extrauterina. Nuestros órganos sexuales se van desarrollando hasta la edad juvenil. Nuestro cerebro se va desarrollando hasta la edad adulta. ¿Esto quiere decir que podemos “abortar” a alguien que no ha llegado a la madurez sexual o mental? ¿Alguien piensa que esto es una barbaridad? ¿Podría uno creer que en nombre de la ciencia y del progreso un médico americano de origen irlandés, en pleno siglo XX, promulgaba, no solo la castración eugenésica, sino también matar niños enfermos sin posibilidad de curación hasta los cinco años de edad para que no fueran una carga para sus padres y para la sociedad? ( Roser Foster Kennedy, 1942) ¿Quién y con qué criterio se autootorga la autoridad para investir de cualidad y dignidad humana a un niño cuando ya ha nacido y para quitársela al niño que ha cumplido cuatro meses de vida intrauterina?
 
El no nacido es una persona, pues no existe ninguna otra forma de ser humano que el ser personal. Sin embargo, los ordenamientos jurídicos algunas veces establecen ficciones sobre quien es persona y quien no, pero estas ficciones no alteran la realidad de las cosas.
Los países, como las personas pueden ser adelantados y progresistas en unas cosas, y atrasados y reaccionarios en otras. Atenas en el siglo V antes de Cristo era el país más avanzado en arte, filosofía, literatura, pero todas estas conquistas convivían con la esclavitud.
¿Qué sentido tiene hablar de la dignidad del hombre, de sus derechos fundamentales, si no se protege a un inocente, o se llega a facilitar los medios y servicios públicos o privados, para destruir vidas humanas indefensas? Un gobierno que legitima en masa la muerte de inocentes, pierde su legitimidad de ejercicio inequívocamente porque uno de sus máximos deberes es defender la vida y no favorecer la muerte y la destrucción.
Quizás se deba empezar por dejar de desinformar a las madres, dejar de decirles mentiras. Que sepan que, cuando abortan, matan a un ser humano, que es su propio hijo y darles todo su apoyo psicológico, social y económico que necesiten. Eso es cristianismo y eso es Reino de Dios; servicio y apoyo al débil. Cuando dos vidas entran en conflicto el cristiano debe apoyar al débil. Y en este caso, está claro cuál es: el que muere. La mujer no tiene derecho, y mucho menos sagrado, de matar a nadie, y mucho menos a su propio hijo.
Un aborto tampoco elimina una violación ni un incesto. Lo mejor que pueden hacer los familiares, amigos y personas cercanas a una mujer que ha sufrido estas terribles experiencias es rodearle de todo su cariño y del apoyo más incondicional. Y si el deseo de la madre es abortar, convencerle y ayudarle a dar en adopción al niño o niña que es inocente, pero desgraciadamente, en la mayoría de los casos los familiares de la mujer embarazada reaccionan mal y la empujan a tomar la decisión de abortar.
Estudios serios y bien documentados (ver por ejemplo, David C. Reardon) sostienen que los embarazos resultado de violación son muy raros.
A la iglesia y a los creyentes nos toca estar con la madre y el hijo. A favor de los dos. Y nunca en contra del más pequeño. Eso es anticristiano y antihumano.
José Carlos Enríquez Díaz

domingo, 10 de marzo de 2019

Ferrol y las elecciones municipales


 
 
Se aproximan otras elecciones municipales en las que o se apuesta por Ferrol o será más de lo mismo.
 
 
Está muy claro que Ferrol en común y sus grupos no han hecho nada por nuestra ciudad. Se dice que una imagen vale más que mil palabras. Ver en los medios la fotografía de un concejal y el alcalde fumando en la bañera es el mejor reflejo de cómo funciona.
 
 
Ciudadanos, parece que quiere retirar a la Señora Masafret y colocar a un Alejandro Langtry que casualidades de la vida se sale del PP con tiempo necesario para colocarse en las listas de Ciudadanos… me temo muy mucho que el Sr. Langtry es otro más de lo mismo.

 
¿Qué puede aportar  a Ciudadanos un exconcejal que ha sido del PP de toda la vida? Sinceramente, creo que Ferrol merece caras nuevas, ideas nuevas y sobre todo muchas ganas de mejorar Ferrol. Y creo que, Alejandro, ya no presentas esto. Viendo tu trayectoria en el PP, me temo que representas un más de lo mismo.

 
 
¿Qué decir del PP de José Manuel Rey al que se recupera para gestionar un ayuntamiento del que ya fue alcalde con mayoría absoluta y que no terminó de cuajar. Para mí lo más peligroso de José Manuel no es su ideología enmarcada en una derecha sin pasado, sino su ansia de crecer en política… su necesidad demostrar que es … de apariencia, como si viviese en un continuo no soy nadie y necesito ser. Ferrol necesita apariencia, pero también necesita ideas, necesita vida y no un señor que cuando pierde las elecciones “trepa” a una consellería de la que no tiene mucha idea y por la que ha pasado con más pena que gloria.

 
No, José Manuel, por mucha intermodal que nos presentes, por mucho reorganizar ese espacio que, dicho sea de paso, yo te apoyaría en ello, eso no basta… necesitamos una garantía de que no vas a volar si no eres fuerza mayoritaria… y sobre todo ve pensando que la política no puede ser tu profesión y llevas desde 1997 en ella cuando entraste en NNGG como un elefante en una cacharrería. Que no digo yo que no hiciese falta, pero las formas hay que cuidarlas.

 
El BNG fue un partido interesante cuando se presentaban alcaldes carismáticos como el de Fene, alguno con ideas algo trasnochadas pero que luchaba por ellas como Xaime Bello si bien es cierto que para sacar a Franco de la Plaza de España nos dejó una deuda que fue engordando hasta casi los diez millones de euros. Pero…  ¿quién es ahora el BNG? ¿Dónde está? ¿Cuál es su idea? Aún recuerdo cuando peleaban porque la autopista del Atlántico no se hiciese porque estropeaba parajes naturales…

 
El PSOE. Este partido está tocado, mientras no termine de aclararse quien manda en él, mientras sigan luchando por una silla de la que vivir y mantenerse cómodamente sin dar palo al agua. Con un líder en Madrid que para un buen psicólogo sería una nueva representación de Narciso y posible representación de estudio en la nueva psicología moderna.

 
El PSOE de Ferrol lleva en lucha continua con todo el mundo, la nacional, la regional, y si hace falta hasta con el afiliado de base que se pasó por allí para preguntar si podía hacer algo.

 
Mi querida Bea, que según parece dejas a la cabeza del cartel a Mato, poneos las pilas ya y comenzad a trabajar por Ferrol, que necesita mejoras sociales desde ya, por un Ferrol que necesita una urbanización urgente del Barrio de la Magdalena, el puerto y por supuesto el Inferniño… y sobre todo unos medios de transporte del siglo XXI y no del XVIII.

 
Aun no os habéis dado cuenta de que habéis mantenido un alcalde que no ha dado palo al agua.
 
 
Otros que parece se van a presentar, son los de Vox. Llevan un par de legislaturas sacando lista, así que supongo que también quieren llegar al ayuntamiento de Ferrol y hacerlo por la puerta grande. Las encuestas no les dan espacio en la ciudad departamental, quizá porque ya no tiene espacio o porque no hay candidatos… pero mi pregunta va más allá: ¿Qué aportaría? ¿A quién presentaría? Me hago todas estas preguntas porque es una organización a la que se acusa de reaccionaria y que seguramente le cueste hacer unas buenas listas en Ferrol.
 
A Vox, si no cuida sus asuntos internos y no se libra de lastres que se piensan que el cortijo es suyo, le va a pasar lo que a Podemos: le vota todo el mundo porque espera un cambio de la sociedad, porque dicen lo que muchos pensamos o piensan,  pero no han cumplido lo prometido y han decepcionado a su electorado. ¿Se van a presentar? ¿A quién y de dónde? ¿Al mismo de años anteriores?

 
 
Me gustaría que  Ferrol lo gobernase alguien de aquí, que conozca, y ame a esta ciudad, que la lleve en sus huesos, que venga abalado por la honestidad en su trabajo y en su profesión, no quiero políticos profesionales, no quiero más de lo mismo, quiero algo fresco… que, como dice el Papa Francisco, abra las puertas. Pues eso busco yo, que abra las puertas de esta ciudad para sacar lo rancio, el olor a humedad y dar paso a gente nueva con valía…
 
 Si queremos que Ferrol vuelva a ser lo que era, hay que buscar a alguien que aporte energía, convencido de que esto tiene futuro, que se crezca desde este presente, aprendiendo de un pasado que fue pero no que lastra… Necesitamos gente que luche y que sepa que esto no es para apoltronarse sino para compartir lo mejor de sus cualidades de gestión. Y una vez agotada su capacidad de aportación, que sepa retirarse a la vida privada, a su profesión.

 
La política y nuestras instituciones no están para alimentar a gente que no sirve para nada que no sea aparentar y derivar los bienes públicos hacia sus bolsillos privados. Algunos mantenemos la ilusión de que no tendremos al frente de nuestra ciudad a un político ocioso que se vaya aburrir a los plenos, sino a un servidor público. No tendremos a un perezoso, sino a una persona trabajadora e ilusionada con el futuro del Ferrol.
José Carlos Enríquez Díaz

martes, 26 de febrero de 2019

La custodia compartida


 

 

La carta europea de Derechos del niño (DOCE nº C 241, de 21 de Septiembre de
1992)  expone: “Todo niño tiene derecho a gozar de sus padres y el padre y la madre tienen una responsabilidad conjunta en cuanto al desarrollo y educación de sus hijos.”
El artículo 154 del código civil también indica que: “Los hijos no emancipados están bajo la potestad del padre y de la madre.” Comprende también los deberes y facultades de velar por los hijos, alimentarlos, tenerlos en su compañía y educarlos.
En ambas declaraciones se expone el derecho y la necesidad de los menores de disfrutar y gozar con ambos padres.  Pero este derecho de los hijos peligra cuando las parejas deciden dejar de convivir y se separan, pues en la mayoría de las ocasiones esta decisión no es compartida y despierta sentimientos y emociones negativas con una falta de sentido común que dificulta el utilizar la sensatez personal. En algunos casos, la negación de uno de los cónyuges a aceptar la separación y el divorcio provoca sentimientos y emociones difíciles de afrontar y superar, mezclando las responsabilidades y funciones parentales con los problemas de la pareja. Cuando uno de los cónyuges se siente abandonado, ese sentimiento lo transmite en muchas ocasiones a sus hijos; “nos ha dejado, ya no nos quiere”. Las emociones intensas, el dolor y el sufrimiento algunas veces parecen justificar el derecho a hacer daño al otro progenitor convirtiendo a los hijos en arma arrojadiza.
 
La asignación, por parte del juez, de la custodia a uno solo de los padres, agudiza todavía más los conflictos entre las parejas provocando una lucha entre ambos por la custodia y el cuidado de sus hijos. Mientras uno de los padres continúa haciendo la misma vida que hacía con sus hijos antes de la separación  – en la mayoría de los casos la madre- al padre se le despoja de todas sus funciones que antes tenía y compartía antes de que se produjera la separación entre ambos.
 
Esto hace que una mayoría de padres separados se sientan simples “tarjetas de crédito” o “padres pagadores” y algunos de ellos no se conformen con estar de espectadores en la vida de sus hijos. La queja más habitual  de la mayoría de estos padres separados es la imposibilidad de estar presentes en los momentos en que sus hijos quisieran recurrir a ellos o necesitan su ayuda, y con ello desempeñar un papel relevante dentro de su vida. En una situación así, en la que el progenitor que no tiene la custodia, se siente insatisfecho con la escasa relación que mantiene con su hijo, sin influencia real en su vida y algunas veces casi sin contacto alguno; de ahí que hay casos en que algunos padres se sientan simples cajeros automáticos.
 
Con las leyes actuales, la madre tiene todos los recursos para que, por las malas, se quede con los hijos, la casa y parte del sueldo del otro progenitor. Debido a encontrarse en esta penosa situación algunos padres terminan durmiendo en el coche mientras no encuentran casa y sus parejas viven en la opulencia pudiéndose permitir caprichos para ellas, mientras el hombre tiene que volver humillado a casa de sus padres.
Si para fecundar un niño son necesarias dos personas, para educarlo y cuidarlo muchísimo más.
 
Por otra parte: “¿Qué se pierde al perder al padre?”, se ha preguntado el papa Francisco. “Es imposible responder a esta pregunta sin reconocer ante todo, que existe un lazo indisoluble entre paternidad y libertad. Por tanto, al golpear a uno se golpea necesariamente al otro. Oscurecer la presencia del padre hasta el punto de negarla significa, para el hijo, renegar de su propio origen, desfigurando profundamente la percepción de la realidad y, en último término, extinguiendo la energía del deseo (primer plano de la libertad) que es despertado por la realidad misma. Pero perder la memoria del propio origen significa también bloquear el camino y el sentido del propio destino…”
 
Cuando las feministas y algunos partidos políticos reclaman la igualdad verdadera entre el hombre y la mujer es totalmente respetable, pero ganar la”igualdad”  dándole derechos a ella a costa de quitárselos al hombre  es hembrismo.
¿Es justo un sistema en que las madres puedan decidir, cuando se separan de sus maridos, cuánto tiempo pueden pasar sus hijos con sus padres?
 
También es muy doloroso y un enorme misterio que, el tiempo que las madres no pueden acompañar y educar a sus hijos, opten por dejarlos al cuidado de terceras personas, vecinos, amigos, canguros, porque se ha decidido de forma arbitraria que ese día no toca estar con su padre.
 
Quizás a algunas personas pueda parecerles superfluo lo que estoy preguntando, pero todo esto es motivo de dolor y sufrimiento para una gran mayoría de hijos que están condenados a una orfandad cruel,  una forma de maltrato a los hijos y a los padres, que podría evitarse.
¿Esta situación no debe considerarse un estado de discriminación sexista, amparado por sentencias injustas, paridas por intereses políticos y económicos, alimentados por agresivas ideologías revestidas de falsa igualdad?
 
Esos pequeños momentos que muchos padres disfrutan  con sus hijos transcurren en un abrir y cerrar de ojos. La mayoría de las separaciones están llenas de una enorme tristeza, que en algunos casos pueden conducir al suicidio, a pesar de que muchas organizaciones feministas y partidos políticos lo nieguen.
Esa tristeza y ese sufrimiento se hace muchas veces insoportable cuando los hijos preguntan a sus padres en el momento de despedirse: “Papa, ¿y no puedo quedarme un poquito más...?” o “¿no podemos vernos esta semana?” No, hijo, no, hasta dentro de 15 días no toca…
 
 
José Carlos Enríquez Díaz

miércoles, 6 de febrero de 2019

Más de lo mismo o una opción por el cambio





Ferrol es una preciosa ciudad con grandes posibilidades comerciales e industriales y turísticas, cuenta con una rica historia cultural y sobre todo con gentes muy cosmopolitas, pero ¿dónde está Ferrol? ¿Dónde está mi ciudad? ¿Dónde están mis gobernantes?
Ferrol fue cuna de insignes políticos y militares desde siempre.  En ella nacieron gentes como Pablo Iglesias el fundador del PSOE, José Canalejas, quizá uno de los políticos más brillantes que ha tenido España, pero también de Ferrol han salido mujeres insignes como Concepción Arenal, que luchó por sus ideas y sobre todo por ser abogada… luchó hasta el punto de que para entrar como mujer en las aulas tuvo que disfrazarse de hombre.
 
 
Somos una ciudad que vive de cara al mar, que tiene un punto de nostalgia por el pasado y que se empeña en vivir del Naval cuando hay que diversificarse y generar empleo en otros sectores… hay que abrir nuevos nichos de mercado y eso sólo se puede hacer si estas próximas elecciones de mayo elegimos un ayuntamiento que este abierto, que tenga nuevas miras y que luche por su ciudad pero desde dentro, desde un conocimiento profundo y desde el yo no importo importa mi ciudad.
 
Nuestra ciudad cuenta con un potencial turístico increíble, tanto en playa como en montañas, tenemos espacios naturales y capacidad de un turismo de calidad. Tenemos el naval y quizá hay que empezar a apostar por la agricultura en el rural y abrir espacios para nuevas empresas que apuestan por un crecimiento del espacio donde se instalan y por empresas que defiendan lo ecológico y diversificación del ecosistema… tenemos que luchar por un ferrocarril de calidad tanto en el FEVE como el RENFE. Optar por una ciudad de servicios junto a todo lo demás donde la cultura, nuestras costumbres resalten y donde Ferrol pueda salir en las guías más importantes por sus actos y por sus ciudadanos.
 
Somos una ciudad que lucha entre lo religioso y el laicismo del sindicalismo obrero, esa que mira desde detrás de las cristaleras del Casino Ferrolano el lento pasar del tiempo que lucha con ideas de clase pero que se une cuando llega su Semana Santa y sabe ponerse en su lugar, sabe estar y  recupera esos valores de ciudad pequeña con aspiraciones de gran capital.
 
¿Dónde están esos políticos que pretenden un cambio? ¿Dónde?
 
Ferrol lleva desde hace años gobernada por gentes sin ideas, que no conocen a los ferrolanos ni su idiosincrasia. Políticos que no vienen a servir y sí a servirse. Políticos de usar y tirar sin idea de ciudad, sin interés por ser el mejor el mejor, sólo figurones que quieren llegar y subir rápido al siguiente puesto…
En la historia reciente nuestra casa ha visto como han pasado por ella, gentes de todos los colores e ideas:
 
El PP de José Manuel Rey, al que he de reconocer, haber realizado cosas interesantes, pero ha dejado clara su ambición política tan pronto como perdió las elecciones al marcharse y dejar “tirados” a sus votantes.
 
 

José Manuel, si te voto y no sales alcalde ¿Nos vas a dejar tirados otra vez porque te ofrecen ser diputado europeo? ¿Le vas a faltar al respeto, otra vez, a los votantes de Ferrol?
 
El PSOE de Beatriz Sestayo, ni era PSOE ni se le esperaba. Ella; política de “raza”, de esas con “ideas” claras, que sabe lo que ella quiere para ella, pero no lo que quiere su ciudad y que se pasó media legislatura cuidando su silla por aquello de que no se la quitase Ángel Mato, el cual estaba más interesado en la política de Madrid y Santiago  que de Ferrol.
 
El PSOE primero ha de solucionar sus ideas, sus problemas internos y sobre todo que quiere y como lo quiere… ¿Mato, eres más de lo mismo? ¿Sigues interesado en la política de Madrid o de Santiago sobre la de Ferrol? ¿Dejas todo por Ferrol aunque pierdas? ¿Qué Ferrol quieres?
 
Podemos o Marea… Encabezado por un señor al que no conocía nadie, salvo su familia a la hora de comer. Comenzó la legislatura metido en una bañera junto a su concejal de cultura y la siguió sin más pena que gloria o quizá con más pena para nuestra ciudad. ¿Qué ha hecho en cuatro años? ¿Ha conseguido que Ferrol se vea? ¿Ha realizado algo de lo que prometió? ¿Podemos y debemos mantener en el sillón de un ayuntamiento como Ferrol a este Señor?
 
Ciudadanos nos presentó Ana Masafret, Abogada de profesión y a la que nadie conocía en los juzgados de la calle de la Coruña. Llegó a Ferrol impuesta por una ejecutiva catalana que no dudó en sacrificar candidatos ya votados en asambleas locales por los elegidos por el dedo de Albert que la coloco primera por su sumisión a la entrada de UPyD en Ciudadanos, ¿para qué? Un “jarrón chino dentro del ayuntamiento” Delicado como inútil; que por no hablar ni habla, ¿alguien sabe si habla? ¿La han escuchado mucho esta legislatura? ¿Qué escribe en prensa? ¿Le va a hacer la campaña UPyD?
¿Votarías a una señora que es de perfil tan bajo que durante la legislatura ha sido un jarrón chino o te gustaría un cambio en el partido de Albert y que sea alguien con ideas, con fuerza?
 
Me gustaría para Ferrol gente de Ferrol, de esa que sabe que es un “Conacho”, que va al chollo a todo filispin  porque no le da tiempo a ponerse el “buzo” para manejar la “machina” me gusta gente que defienda lo mío, mi ciudad, que cree en un Ferrol del Siglo XXI  que tenga una idea de ciudad y donde Ferrol vuelva a ser lo que fue y no debió dejar de ser.
 
¿Qué Ferrol quieres tú?
 
 
José Carlos Enríquez Díaz

miércoles, 17 de octubre de 2018

El Síndrome de Alienación Parental (SAP)


El Síndrome de Alienación Parental (SAP) es un conjunto de síntomas que son consecuencia del uso de diferentes estrategias por parte de un progenitor, mediante las que ejerce influencia en el pensamiento de los hijos con la intención de destruir la relación con el otro progenitor.
De entrada, cabe precisar  su sentido etimológico: a-lienar significa “romper el vínculo con alguien” convirtiéndolo en ajeno y hostil. Si nos apoyamos en esta definición, es raro no encontrarnos con profesionales (terapeutas familiares, psicólogos, jueces, etc) que no se hayan enfrentado a situaciones de este tipo; así que poco importa que muchas personas se obcequen en negar la existencia del Síndrome de Alienación Parental (SAP), como es el caso del PSOE, que se presentó en las dos últimas elecciones prometiendo lo siguiente: “ El llamado  Síndrome de Alienación Parental será inadmisible como acusación de una parte contra la otra en los procesos de violencia de género, separación , divorcio o atribución de custodia de menores”.
El Síndrome de Alienación Parental también ha sido reconocido recientemente por la Sociedad Americana de Psiquiatría.  Hoy en día, la Medicina considera el Síndrome de Alienación Parental como un tipo de maltrato infantil. La Real Academia Nacional de Medicina Española, en su Diccionario de términos médicos,  dice: “ Acción u omisión intencionada, llevada a cabo por una persona o grupo de personas, la familia o la sociedad, que afecta de manera negativa a la salud física o mental de un niño… “
El maltrato psicológico a un niño es también objeto de un nuevo diagnóstico. Aparece en la página 719 del DSM-5, donde se define como una acción deliberada, que proviene del progenitor alienador y que puede llegar a causar un daño psicológico significativo en el niño.
Así pues, si en términos médicos, las conductas que generan Síndrome de Alienación Parental (SAP) se consideran maltrato infantil, realizado con frecuencia, sería de esperar que en términos jurídicos, el progenitor alienador fuera condenado por delito de maltrato infantil.
Pero la experiencia nos muestra que la ideología de género,  cuando estos casos llegan a los juzgados dan lugar a injusticias y es habitual encontrarse con el Síndrome de la Madre Maliciosa, definido por Gadner psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard,  como un  síndrome consistente en el intento de la progenitora alienadora de castigar a su exmarido sin justificación alguna, interfiriendo en el régimen de visitas y acceso del padre  a sus hijos, con un patrón estable de actos maliciosos contra el otro progenitor. En muchas ocasiones, una vez que el menor ya ha alcanzado su autonomía,  en el proceso de denigración, el progenitor alienador adopta un nuevo papel, permitiéndose disminuir su agresividad al adoptar un fingido papel conciliador con argumentos como estos: “¡Yo lo intento, pero él no quiere ir con su padre...!”  “¡Qué puedo hacer yo!”, resultando de todo ello una imagen conciliadora que no tiene nada que ver con la realidad y que da lugar a confusión e incluso engaño en los jueces y equipos de profesionales psicosociales.
Los profesionales que llevan a cabo su trabajo en los juzgados también conocen que las falsas denuncias por abusos sexuales o malos tratos son, en muchas ocasiones, una estrategia para lograr una posición de ventaja en los litigios en los que se tratan temas de separación o divorcio de una pareja.
Puesto que la presunción de inocencia de un hombre acusado de malos tratos está, cuando menos, muy en entredicho, una denuncia falsa provoca la detención del hombre, su puesta a disposición judicial y con frecuencia la prisión preventiva, con la única esperanza posible del sobreseimiento del caso, que llegará sólo en el mejor de las situaciones.

Pero la presión social a la que están sometidos los jueces es tan grande, que la inocencia absoluta no asegura a los hombres la libre absolución en aquellos caso en que no hay pruebas contra ellos, como así debería obligar la presunción de inocencia que existe desde el Derecho Romano (“in dubio pro reo”) y que aparece en el artículo 24.2 de nuestra Constitución. De tal modo que una mujer puede maltratar al hombre con absoluta impunidad, amparada en el sistema judicial.
En el Articulo  1º de la Ley Penal, el  impedimento de contacto de los hijos menores con los padres no convivientes, 24270, se proclama la prisión de  un mes a un año para el cónyuge que ilegalmente, con  denuncias falsas, impidiese  u obstruyese el contacto de los menores de edad con el cónyuge no conviviente. Muchos nos preguntamos cómo puede ser que tan sólo un par de casos por año sean castigados por esta ley. Esto, en la práctica cotidiana  produce una gran frustración en muchos padres al comprobar que lo que ellos dicen no es tenido en cuenta y que sin embargo lo que dice la mujer, aunque sea sin pruebas, se considera siempre como un hecho cierto y veraz.  Así pues,  no es de extrañar que muchos varones, cuando concluye su proceso de separación, terminen con una imagen negativa de la justicia.
 
Pero de lo que realmente no son conscientes estas madres es de los problemas que pueden generar a sus hijos cuando les dejan sin la figura paterna.
Así las cosas, son demasiados los varones  que no encuentran respuestas a muchas preguntas. Cada día se convierte para ellos en un infierno que les resta poco a poco el sentido de la vida. Saben muy bien que sus hijos nunca pensarían, ni dirían lo que  dicen sin la influencia de sus madres, pero no pueden hacer nada.

jueves, 11 de octubre de 2018

Veloso y la fiesta del arroz con leche


 
 
 
El PSOE olvida que existe un gran número de sus votantes, simpatizantes e incluso militantes, que se encuentran muy lejos de algunas de sus ideas radicales y que desaprueban la ampliación de las leyes ya existentes sobre el aborto y la falta de exigencia de la autorización paterna para las menores, que han estado en la base de la agenda del Zapaterismo. Parece que con todas estas ideas vamos  a revivir  otra vez las páginas del viejo PSOE laicista que pensábamos ya definitivamente enterrado con la pasada derrota electoral.

Ahora el Señor Veloso tiene la genial idea de cambiar la fiesta de San Julián por la del arroz con leche y la de San José Por la fiesta de los Pepes y las Pepitas…. Mientras ellos se aburren y gastan su tiempo en intentar terminar con la festividad de San Julián y el día de San José, Ferrol se ha empobrecido, despoblado y envejecido como ninguna otra ciudad gallega.
Mientras tanto las ONG de Ferrol también detectan una pobreza que se hereda de padres a hijos y que se está haciendo crónica en las familias, de ahí que exista una capa de la sociedad que tiene que recurrir a las ONG, para poder superar el día a día, bien para la adquisición de productos de primera necesidad, como para el pago de viviendas y servicios esenciales. Mientras ellos  debaten en los plenos sobre las fiestas de San Julián y san José, en Ferrol se ha incrementado considerablemente el número de hogares con dificultades para llegar a finales de mes, por lo que no es de extrañar que la tasa de riesgo y de exclusión social sea la más elevada de Galicia. Mientras ellos debaten y pierden el tiempo  pensando en cambiar las fiestas religiosas la imagen que se lleva cualquier visitante que recorre las calles, es la de un tablero de damas en blanco y negro donde por cada local abierto se encuentra otro cerrado a pocos pasos. Lo mismo pasa con los edificios en buen estado que se intercalan con los edificios en ruinas.

¡Si es que están por arreglar la situación de Ferrol y sus problemas, salta a la vista! Pero mientras unos y otros debaten sobre los cambios de los días festivos,  Ferrol se empobrece y el descontento e incertidumbre anida en las mentes y en los corazones de muchos ciudadanos. Es una lástima que para ellos todo esto sea una macedonia… Pues así se expresaba hace unos meses en Facebook el concejal de cultura sobre unas conferencias organizadas en el mes de abril sobre Derechos Humanos con dos especialistas internacionales, como Xabier Pikaza y Roberto Badenas. Al final las conferencias tuvieron lugar en un local de la Diócesis Católica (¡Gracias al Señor Obispo!), y no del Ayuntamiento Democrático de Ferrol, que sólo se comprometió a ceder el local cuando ya era tarde y en fechas distintas a las programadas.

La condición de Estado laico supone la nula injerencia de cualquier organización o confesión religiosa en el gobierno y las instituciones del mismo, ya se trate del poder legislativo, el ejecutivo o el judicial. En un sentido laxo un Estado laico es aquel que es neutral en materia de religión por lo que no ejerce apoyo ni oposición explícita o implícita a ninguna organización o confesión religiosa.
Sin embargo un Estado aconfesional, como el nuestro, es aquel que no se adhiere y no reconoce como oficial ninguna religión en concreto, aunque pueda tener acuerdos (colaborativos o de ayuda económica principalmente) con ciertas instituciones religiosas.

EL artículo 16,3 de la Constitución Española establece el principio de la aconfesionalidad del Estado al declarar que, “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones”. Así declaró, la Carta Magna española excluye la posibilidad de un estado laico o independiente de cualquier organización o confesión religiosa. El Estado español, según la Constitución, no puede ser indiferente ante el hecho religioso y está obligado a cooperar con las distintas confesiones y muy en particular con la Iglesia católica.

En un artículo publicado el 18 de Septiembre, el diputado socialista César Luena También escribía: “Para poner a España en el siglo XXI de su propio tiempo histórico, el nuestro, Pedro Sánchez ha tomado dos grandes decisiones. Una quizás menor, pero enormemente eficaz, como es retirar cualquier elemento religioso de las tomas de posesión de él como presidente y del Gobierno. Si avanza el laicismo, la sociedad avanza”. El artículo del señor Luena me recordó una frase de Chesterton: “Lo importante no es avanzar de prisa, sino hacerlo en la dirección adecuada, porque si vamos en una dirección equivocada, tendremos que retroceder más”. El laicismo radical no cree en Dios, con lo que los valores no tienen una base sólida en que apoyarse y cada uno se convierte en su propio dios, realizando así uno de los principios básicos del satanismo: sé tu propio dios. Si rechazamos la existencia de Dios, quedamos con una crisis de significado.

¡Qué país, qué paisaje, qué paisanaje decía Unamuno, pues eso, qué país, qué paisaje, qué paisanaje…! ‘ ¡Y nadie se ofenda, porque a nadie se desea, ni se quiere, ni se necesita se sienta ofendido!

 

 

 

 

martes, 2 de octubre de 2018

La ideología de género contra la familia.


 
 
La ideología de género es la absoluta negación del sentido común, afirmando que el ser humano nace sexualmente neutro. Esta ideología de género es hija del relativismo y del marxismo. Con tan ilustres antepasados no es fácil que pueda dar a nadie lecciones ni de tolerancia ni de democracia.
La lucha de clases propia del marxismo pasa a ser ahora lucha de sexos, siendo el varón el opresor y la mujer la oprimida. Marx decía este disparate: “Sólo la burguesía tiene una familia, en el pleno sentido de la palabra”. Marx introduce la dialéctica de odio de la lucha de clases en el seno de la familia para enfrentar a los hijos contra los padres, al presentar a éstos como unos explotadores.
Su amigo Friedrich Engels escribió “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” (1884), en el que se explicaba una de las consecuencias de esa abolición de la familia: “La economía doméstica se convertirá en un asunto social; el cuidado y la educación de los hijos, también”. George Orwell basó buena parte de la historia en su crítica hacia los regímenes totalitarios que ejercían el control total hacia los ciudadanos. Uno de esos personajes claves en la historia de la propaganda política en la Unión Soviética, y que llegó a convertirse en todo un símbolo nacional, fue Pável Morozov, un niño  que pasó a la gloria bolchevique por el hecho de haber delatado a su propio padre.
 La feminista española Celia Amorós, que no es representante de todo el pensamiento feminista dijo en su momento: “la supresión de la familia es el objetivo fundamental a conseguir. Con el fin de la familia y del tabú del incesto la sexualidad se vería liberada, erotizando toda la cultura”.
 
 
La ministra de Educación, Isabel Celaá, también ha anunciado que habrá una nueva asignatura sobre Valores Cívicos que incluirá feminismo e ideología de género. Esta asignatura formará parte del currículo escolar en el curso 2019-2020. Será obligatoria y contará para la media, en tanto que los creyentes nos oponemos firmemente a un sistema de información sexual separado de los principios morales y creemos que corresponde a los padres educar a sus hijos conforme a sus convicciones (art. 27-3 de la Constitución y 26-3 de la Declaración de Derechos Humanos),
Pues bien, aquella peligrosa doctrina sexual y familiar de los textos clásicos del marxismo, ha regresado hoy: se llama ideología de género. Las ideas dominantes no son forzosamente las ideas justas. Muchas veces la repetición acaba por hacer admitir el error como verdad. Las técnicas de manipulación amenazan cada vez más con convertirse en el secreto del arte de gobernar. Este fenómeno se desarrolla sobre todo al amparo de la ignorancia. La familia no es una simple entidad intermedia, ni creación de la autoridad, sino una realidad social antecedente y condicionadora de la autoridad pública.
Constituye por lo tanto la familia primera, insustituible e inigualable una escuela humana y ciudadana de los hijos.
Esta familia fundada en el matrimonio es objeto hoy en día de un poderoso y organizado cuestionamiento, que debe de calificarse de feroz en la triple acepción de este adjetivo.
La familia se encuentra hoy en el punto más crítico de la gran lucha entre el bien y el mal, que nos presenta el mundo contemporáneo y la sociedad permisivista de hoy en el punto focal de la lucha entre la cultura de la vida y la cultura de la muerte.
Afirman los mentores de la nueva concepción  de la vida familiar que esa familia tradicional, consagrada por los siglos, pasó y debe pasar a la historia. Y tiene que ser sustituida. ¿Cómo? Negando la singularidad de la misma e imponiendo la pluralidad de nuevas formas familiares.  Nada de sexos debe prevalecer, y  de hecho se ha impuesto ya en documentos políticos el término “orientación sexual”, abierto a todas las especies de unión que la nueva morfología familiar abarca.
El vocablo humano, generación y gestación, se va suplantando por la palabra reproducción, término común en los manuales de zoología. Suprimamos por su matiz peyorativo el sustantivo aborto y digamos simplemente interrupción voluntaria del embarazo para centrar la atención en un pretendido derecho de la mujer y apartar la mirada del ser indefenso asesinado en el seno materno.
Continúan los voceros de la antifamilia con su letanía de despropósitos. Para ellos, la familia no es un bien, sino un mal, porque coarta la omnímoda libertad del hombre y somete a éste a obligaciones perpetuas. Y las feministas más radicales no vacilan en concluir que el matrimonio y la familia, tal como los entendió y vivió siempre la humanidad son inventos culturales, sin base natural, montados para imponer los dominios del varón sobre la mujer.
La familia y el matrimonio -añaden- y la nueva morfología familiar son meros asuntos privados, sin trascendencia social ni pública. No le interesan a la sociedad, y el matrimonio es una simple agrupación bipersonal, igual que cualquier contrato bilateral sometido por entero a la voluntad de las partes y por eso resoluble en cualquier momento.
Desde esta perspectiva, llegamos a una encrucijada en relación con el concepto de familia y no podemos y no debemos echar en olvido que desde esta encrucijada de concepciones tan dispares nos jugamos muchas veces la vida personal y social, anudándonos   a sendas que, como el aborto  o la eutanasia y en ocasiones el divorcio, terminan llevándonos a una ruptura del amor y con el amor.
El amor es donación y no privación, ofrecimiento y no renuncia; es vida y no muerte, es diálogo y no rechazo preconcebido.
José Carlos Enríquez Díaz