miércoles, 27 de abril de 2016

Venancio Salcines, Amigo de los pobres

“El generoso será bendito, porque da de su pan al pobre” (Prov. 22:9).
El mensaje de Jesús no es un concepto, ni una teoría, sino una experiencia radical de vida, que exige decisión total «porque el Reino de los Cielos padece violencia y sólo los violentos... » (Mt 11, 12). Pero, al mismo tiempo, el Reino es lo más sencillo, algo que se expresa allí donde los hombres se vuelven como niños y acogen de un modo gratuito y generoso a los mismos niños (Mc 10, 15).
Jesús nos invita a seguir, tomando su cruz (la nuestra, la de aquellos que sufren), para acompañar y “animar” de esa manera al mismo Dios, como dijo de forma admirable san Pablo, afirmando que él quería “completar” en su carne los sufrimientos de Cristo, que son los de Dios (Col 1, 24). A veces queremos desertar, pero el Dios de Jesús pide que nos mantengamos, caminando con él, en la obra de su vida.
No nos saca de este mundo, no nos quita el dolor, pero nos ofrece la certeza de que está con nosotros, con su misericordia, queriendo que le acompañemos, acompañando a los que sufren
¿Cómo hundirnos en el fracaso cuando superamos con tu Hijo la prueba del desierto? ¿Cómo orgullecemos en el triunfo si llevamos con el Salvador la cruz de nuestras culpas? (cf. D. Bonhöffer, Resistencia y sumisión).
Magnanimus es la palabra latina de la que procede el concepto actual de magnánimo. Un adjetivo este con el que se intenta definir a todo aquel ser humano que se caracteriza por ser bondadoso, benévolo y noble.
La generosidad no es enemiga de la eficiencia, no es algo accesorio a tu verdadero trabajo, es el factor motivacional esencial, que impulsa la creatividad
Un líder generoso usará su poder para ser aún más desprendido.
El poder sólo corrompe a la gente que, de antemano, tiene una moral laxa. Por el contrario, refuerza los buenos valores de la gente que previamente tiene fuertes convicciones morales. Un líder egoísta será aún más egoísta cuanto más poder tenga, pero un líder generoso usará su poder para ser aún más desprendido.


La misericordia es la semilla del amor ágape (el amor redentor de Dios). Cuando nos acercamos a alguien con misericordia, estamos plantando semillas que producen fruto y que permiten que Dios tenga misericordia de nosotros.
 
En este sentido, y al acumular todas estas características que hemos ya señalado, es casi obligatorio hacer una referencia a  Venancio Salcines.
El interés por la protección de colectivos desfavorecidos, en particular, la protección de familias con miembros en situación de desempleo de larga duración, es y será una de las preocupaciones principales de la Fundación Venancio Salcines. Todas las personas deben contar con una alimentación digna y cubrir sus necesidades básicas.
La Fundación quiere prevenir situaciones de extrema pobreza y de exclusión social. Todo el mundo merece una oportunidad de desarrollo y convertirse en protagonistas de su vida. Somos conscientes que, en momentos puntuales, la ayuda alimentaria puede mantener la esperanza de muchas personas que, por determinadas circunstancias, se encuentran en un margen de la sociedad.
San Juan de la Cruz decía que “al final de la vida se nos examinará en el amor”, y en ese momento sublime todos seremos igualmente amados y considerados y nuestra mayor defensa y nuestro único mérito serán las obras y nuestro corazón lleno de nombres, el de aquellos a los que amamos y tratamos como hermanos. ¿Os suena aquello de “Quien dice que ama a Dios, a quien no ve y no ama a su hermano a quien  ve, es un mentiroso”?
Dios tiene un sueño para cada persona consagrada. Dios es el Sueño que colma nuestro corazón y llena nuestra vida. Un Sueño  desconocido, pero deseoso de ser descubierto.
Decía Antonio Machado: Anoche cuando dormía soñé ¡bendita ilusión! que una fontana fluía dentro de mi corazón. Dí: ¿por qué acequia escondida, agua, vienes hasta mí, manantial de nueva vida en donde nunca bebí?
Anoche cuando dormía soñé ¡bendita ilusión! que una colmena tenía dentro de mi corazón; y las doradas abejas iban fabricando en él, con las amarguras viejas, blanca cera y dulce miel.
Anoche cuando dormía soñé ¡bendita ilusión! que un ardiente sol lucía dentro de mi corazón. Era ardiente porque daba calores de rojo hogar, y era sol porque alumbraba y porque hacía llorar.
Anoche cuando dormía soñé ¡bendita ilusión! que era Dios lo que tenía dentro de mi corazón.
Hablar de la persona de Venancio Salcines es seguro que  el susbstantivo bondad es el más apropiado: bondad de corazón, bondad de conducta.
El verdadero cristiano está por encima de toda ideología y se halla donde el hombre se abre a Dios y al otro, siempre que se da verdadero amor y superación del egoísmo, siempre que el hombre busca la justicia, la solidaridad, la reconciliación y el perdón, existe cristianismo y emerge la estructura crística dentro de la historia humana. Por tanto, el cristianismo no se realiza tan sólo allá donde es profesado explícitamente y es vivido ortodoxamente, sino que se manifiesta siempre y allá donde el hombre dice si al bien, a la verdad y al amor.
Bondad: condición de las personas –recurro al diccionario académico-  “ natural inclinación a hacer el bien.” Según Aristóteles, la bondad se dice de varias maneras. Por lo menos de las que aluden los versos famosos de Antonio Machado:
“ Y más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy en el buen sentido de la palabra bueno.”
Gracias Venancio. Dios te siga bendiciendo mucho

 José Carlos Enríquez Díaz





martes, 5 de abril de 2016

Xosé Manuel Carballo Ferreiro, Un testimonio de Fe





En lo religioso, Xosé Manuel Carballo me asombra con su fe inagotable, con la tremenda ilusión que transmite en las enseñanzas del Evangelio, predicando y creyéndose de verdad lo que dice.
En la vida diaria, actúa como una buena persona, humilde, que desea lo mejor para todo el mundo, hasta para aquellos que no le comprenden. Participa en actos culturales, fiestas o en cualquier evento donde pueda aportar su granito de arena.
Sin duda, me hace meditar más de una vez las palabras de San Pablo: “A nadie damos motivo alguno para que pueda desacreditar el ministerio; antes bien, en toda ocasión nos comportamos como ministros de Dios, aguantando mucho, sufriendo, pasando estrecheces y angustias… procedemos con limpieza de vida, con paciencia, con bondad, apoyados en la palabra de la verdad y en la fuerza salvadora de Dios”. (2 Corintios 6, 4-7).
Su ministerio pastoral es fecundo y queda plasmado en lo que podríamos llamar “las obras de misericordia de un buen pastor”. El celo apostólico y la caridad pastoral animan a este sacerdote entregado a transformar en cuerpo y alma la vida de sus feligreses.
¿Cómo responder siempre con una fe tan firme como Xosé Manuel, sin perder la confianza en Dios? Imitándole en sus momentos más difíciles, tratando de que en nuestra vida esté presente esa actitud suya de fondo ante la cercanía de Dios.
Jesucristo pone esta condición: que vivamos de la fe, porque después seremos capaces de remover los montes. Y hay tantas cosas que remover... en el mundo y, primero, en nuestro corazón. ¡Tantos obstáculos a la gracia! Fe, pues; fe con obras, fe con sacrificio, fe con humildad. Porque la fe nos convierte en criaturas omnipotentes: y todo cuanto pidiereis en la oración, como tengáis fe, lo alcanzaréis (Mt 21, 22)
 Xosé Manuel Carballo también me ha hecho descubrir que el sentido del humor es un instrumento de valor religioso, es algo que ayuda en los actos de fe. Te ayuda a que adviertas tu propio «yo» bajo la luz adecuada. Si en realidad soy nada. ¿Por qué trato de hacer de mí el centro del mundo?, ¿por qué considero que mis asuntos son los más importantes?, ¿por qué vivo con tanto dolor mis derrotas y fracasos?, ¿por qué soy tan mortalmente serio y triste? Bastaría con enfocarlo todo con un mínimo de indulgencia y buen humor, para cerciorarme de que todo lo que me parece tan preocupante, todo lo que temo y me aflige, es absolutamente ridículo; en comparación con la única realidad que realmente es importante: Dios.
El sentido cristiano del humor, es el acto religioso que derriba de su trono al ídolo de tu «yo». Cuando veas la comicidad de la situación en la que «yo» está sentado en Su trono, al menos por un tiempo, ésa situación quedará ridiculizada, y será menos peligrosa para ti. Quedará desenmascarada tu vanidad y tu soberbia.
El sentido del humor cristiano, te hará un hombre libre de ti mismo. Te permitirá revisar, a la luz de la fe, todos los valores, y conocer que todo lo que sucede a tu alrededor es sencillamente ridículo, todo con la excepción de Dios. Te permitirá también desenmascarar los valores aparentes. Tu trabajo, tus planes, tus dificultades… todas estas cosas, en comparación con el valor supremo que es Dios, no es nada más que ceniza y polvo.
Me gusta leer sus artículos, me llenan, siento como el Espíritu Santo se mueve en él a través de sus mensajes y de sus artículos.
Ser lleno del Espíritu no es otra cosa que ser controlado por el Espíritu que mora en nosotros.
“No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu”.
Así como la bebida afecta la mente, el corazón la voluntad, así debemos ser afectados por el Espíritu en nuestra mente, en nuestro corazón y en nuestra voluntad. Esa es la similitud entre la borrachera y la llenura del Espíritu Santo.
¿Qué más puedo decir de alguien que siempre está en la brecha como un verdadero profeta? Advertir, aconsejar, exhortar en amor y cuantas cosas más que me ha transmitido desde que le conozco.
Gracias Xosé. Es un Placer tenerte como amigo.
José Carlos Enríquez Díaz
 
 

martes, 29 de marzo de 2016

Carta a José Luis Patiño





Un buen amigo me escribe desde Roma la siguiente carta dirigida a José Luis Patiño:
 Mi queridísimo hijo Luis, hoy leo tu artículo en Galiciadixital  y no salgo de mi asombro.
Tú que un día, al igual que yo, decidiste entregar tu vida al magisterio de la Iglesia y con ello aceptaste el paso de dejar lo mundano para pasar a ser algo más transcendente no puedes ir por el mundo siendo uno más y olvidando a la Madre, a la Iglesia.
Me parece muy bien que hagas muchas actividades en tus parroquias, igualmente me parece muy bien tu dinamismo y que por supuesto hagas cosas, pero recuerda que hacer cosas no es caer en el activismo sin más sino en un activismo meditado y bajo la Obra de Dios y no tu interés personal.
Por otro lado puedo entender que en más de un momento te enfades con tu superior, yo en más de una ocasión me he enfrentado a ellos, pero después de mucho protestar, y de llevar todo a la oración me di cuenta que muchas de las cosas que yo hacía no eran por gloria de Dios sino por gloria personal y que eso no era lo que Dios quería…, Aun así esas protestas eran en silencio o todo lo más dentro de mi casa o mi congregación y sin tanto medio por medio.. que al final vas a ser la Belén Esteban de los curas diocesanos de Mondoñedo Ferrol… pero igualmente siempre regresé a la Madre la Iglesia y me puse bajo el superior de mi casa.
Tú, lejos de eso, te enfrentas, pones a la Parroquia en contra de tu Pastor y no te llega con eso sino que encima alientas la insurrección de tus pobres parroquianas basándote en que la mujer en la Iglesia no ocupa el lugar que se merece… y me pregunto yo… ¿quién eres tú para juzgar el lugar en el que están las mujeres en la Iglesia y que papel les toca vivir?
Creo que como a muchos sacerdotes, amigos, te está empezando a pasar factura el activismo y la falta de oración o quizá la soledad y la falta de sueño, seguro que tus parroquias no tienen misa diaria, pero si tienen actividades sociales, seguro que en tu parroquias los jóvenes no tienen una formación en valores pero seguro que sí que tienen activismo político y social desde asociaciones juveniles…
Mi querido Luis, frena… reza un poco todo lo sucedido y replantea… si todo lo que haces no es en tu nombre en vez de ser en gloria de Dios y de los que te rodean o simplemente es que lo tuyo es un problema de vocacional… y en vez de sacerdote te gustaría mas ser un director de una empresa de formación, o de tiempo libre o quizá montar una ONG.
El papel de la mujer en la Iglesia no es el que tú le estas dando, es verdad que la mujer es la que va a la Iglesia, la que la arregla y la que hace de secretaria personal de tus parroquias… eso es lo que tu estas fomentando… en especial porque desde siempre fue la mujer la que se ocupó de la Iglesia… flores, limpieza decoración, gestión… mientras que los hombres, hacían labor de sacristán, monago y ayuda del sacerdote. Así que como ves mi querido Luis las cosas no han cambiado… las haces tú cambiar en no se sabe que extraño interés
Luis, yo voy por mi tercera carrera… y no por ello eso le fastidia a nadie, no será que tú no te sientes reconocido por tu Pastor o por tus compañeros.. y que te gustaría estar más arriba en vez de estar en tu parroquia como sacerdote de pueblo… si tienes tiempo para hacer siete carreras, también has de tenerlo para ocuparte de tus feligreses. ¿Lo haces?.
Mi querido Luis, te pediría frenes un poco, replantees todo para lo cual incluso hasta igual sería bueno que te apartaran temporalmente de tus ministerios, no como un castigo sino para que puedas reflexionar sobre si estás seguro de todo lo que dices o es simple EGO humano porque personalmente no creo que estés en estos momentos capacitado, por lo que dices, para llevar la dirección espiritual de nadie y mucho menos de varias parroquias.
Recuerda Luis, tu no importas… tu trabajo no importa… solo importa que tú te entregues a los demás, y que tu trabajo sea en Gloria de Dios porque es desde el corazón y va dirigido a quien más lo necesita.

José Luis Patiño y la obediencia


 

  
Señor Patiño, en su carta  en Galiciadixital se queja usted porque fue expedientado y que un obispo le ha tenido que mandar callar después de pedir a las mujeres en su iglesia que hicieran huelga durante dos meses por estar marginadas…  le recuerdo que Dios quiere la obediencia, la virtud que exigió de nuestros padres en el paraíso. En donde hay obediencia hay orden paz y felicidad, pero en donde no hay obediencia reina la anarquía, la insubordinación, el desorden y el pecado.

Jesús nos enseñó también la obediencia.  Por obediencia quiso ser enviado, Jesús obedece todos los preceptos de la ley; fue circuncidado, presentado al templo. Él fue obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.. El sacerdote debe obedecer a su prelado recordando que solemnemente lo prometió en la ordenación. Obedecerá a imitación de Jesús. Considerando en todos la imagen de Dios, sin contradicciones, sin dilación y con alegría y perseverancia.                                       
La Iglesia somos todos y todos cabemos... pero no caben los que quieren una Iglesia con puertas, una Iglesia de politiqueos de tres al cuarto de sacerdotes que igual podrían ser profesores de religión o seudo psicólogos que quieren hacer buenas personas pero que no enseñan a rezar, que no enseñan a conocer a Dios y claro esto último todo en nombre de una libertad mal entendida...

Señores, cuando unos padres mandan a sus hijos a la catequesis, a un colegio religioso, a una asociación de tiempo libre con tinte religioso pretenden que se le dé a sus hijos la formación necesaria en valores pero que esos valores se edifiquen desde la solidez de la fe.

¿De que valen los valores si no se pueden sostener cuando tengamos las primeras dificultades?

¿Cuantas personas han caído en el hoyo pese a tener valores? ¿Por qué? simplemente porque esos valores eran aire... no se sustentaban por nada, faltaba la Fe, el creer no solo en uno mismo sino en algo superior...

Bueno pues esta es una visión progresista de la Iglesia, una Iglesia que ayuda, que forma que esta junto a sus fieles, que les conoce, que les ayuda en el día a día, que camina junto a ellos. No es progresista esa Iglesia con puertas, nacionalista, que solo se preocupa de la política y de conseguir cada vez más objetivos, y se olvida que la vocación de todo sacerdote es el Servicio a los demás desde una entrega total y desinteresada.

Si eres sacerdote piensa: ¿cuánto de lo que haces es política? ¿tus actividades diarias están equilibradas desde el punto de vista social y religioso o predomina mas uno de ellos? ¿te preocupas más de ti que de tus feligreses? ¿Cuantos feligreses enfermos has visitado en los últimos días? ¿cuantas catequesis has preparado y has impartido? ¿cómo es la situación de los jóvenes de tu parroquia, tanto en lo económico, como los social como lo formativo? ¿qué haces desde tu parroquia por los mas necesitados? ¿Cuantas veces dices, no puedo hacer nada porque la sociedad no me deja, tengo muchas parroquias que atender...?

Con este tipo de reflexiones sabrás que tipo de sacerdote eres, si eres equilibrado o activista, si eres sacerdote con mayúsculas o intentas ser político de púlpito.


Señor Patiño, la Santa Misa no es un espectáculo, La Eucaristía no puede ser un mero entretenimiento de los fieles, sino una participación y relación íntima con Dios. La Santa Eucaristía une a los hermanos y hermanas en Cristo en la unidad más profunda posible, más allá de cualquier vínculo meramente humano.


Es realmente lamentable lo que pueda haber de sacrílego en ese tipo de celebración, pero el problema es más profundo: es lamentable que se use la Santa Misa con fines terrenos, políticos, linguísticos, de protesta, etc. Que se instrumentalice la Santa Misa para desunir y para provocar. Pero el problema más grave es la falta de amor a la Liturgia de la Iglesia y la falta de dignidad del sacerdocio de lo que las carnavaladas no son  más que un ejemplo. ¿Qué se puede esperar de una iglesia donde no hay veneración al Sacramento de la Eucaristía? Esas carnavaladas quizás sean la consecuencia directa de un clero apaisanado, del desprecio de los medios de la gracia, de la falta de consideración del Sacramento de la Penitencia, del olvido de Cristo, que es quien maltratan especialmente los sacerdotes cuando no tienen fe.

 

jueves, 24 de marzo de 2016

D. Manuel Sánchez Monge. El tiempo de la misericordia





 

D. Manuel es un teólogo que ha hecho experiencia profunda de Jesucristo, y nos hace descubrir que sin Él ya no se  puede vivir. Sabe que Dios se hace presente, como palabra, como silencio, como herida, como sanación, como muerte y como resurrección. D. Manuel  nos hace descubrir que nuestra vida debe estar marcada por esa huella, esa marca, que nos ha dejado abierta la sed, la ansiedad, la curiosidad, el vivir.


D. Manuel en su libro nos habla de la familia.

El primer mundo cristiano está a la cabeza del divorcio, aborto, contracepción, relaciones sexuales fuera del matrimonio, homosexualidad, materialismo y secularismo. Se está haciendo que lo que no es natural lo parezca. Está trabajando la ingienería social diabólica. Hace sólo una generación, el divorcio y el aborto eran inaceptables. Hoy el divorcio y el aborto son la corriente dominante.
El testimonio plurimilenario y culturalmente multiforme que la historia aporta demuestra que la familia basada en el matrimonio es la constante expresión primaria de la sociedad humana.
Por ser expresión originaria de la sociedad humana, la familia constituye la primera unidad básica de toda sociedad civil y de la consiguiente comunidad política en todas las formas elementales o desarrolladas que esta fue adquiriendo.
No es una simple entidad intermedia, ni creación de la autoridad, sino una realidad social antecedente y condicionadora de la autoridad pública.

Constituye por lo tanto la familia primera, insustituible e inigualable una escuela humana y ciudadana de los hijos.

Esta familia fundada en el matrimonio es objeto hoy en día de un poderoso y organizado ataque, que debe de calificarse de feroz en la triple acepción de este adjetivo.
La familia se encuentra hoy en el punto más crítico de la gran lucha entre el bien y el mal, que nos presenta el mundo contemporáneo y la sociedad permisivista de hoy en el punto focal de la lucha entre la cultura de la vida y la cultura de la muerte.

Actualmente existe gran confusión entre el amor de Dios y el amor del mundo.
        Hoy en día se considera un acto de amor justificar la supresión de la vida, por no ver sufrir a un familiar: ¡Legitimando así la eutanasia! Se considera un acto de amor la destrucción de un matrimonio, para acabar con el sufrimiento de la pareja: ¡Legitimando así el divorcio! Se considera un acto de amor justificar la interrupción del embarazo, cuando el recién nacido tuviera que enfrentarse a una vida difícil. ¡Legitimando así el aborto.
El mundo secular demanda una explicación para todo el dolor y el sufrimiento en esta vida.
El apóstol Pablo nos dice que su vida es un ejemplo de cómo debemos tratar con nuestras aflicciones. Él escribe: "Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna." (1 Timoteo 1:16).
Los creyentes pasan por dos tipos de sufrimiento. Primero, hay las aflicciones y tentaciones comunes a toda la humanidad. Jesús dice que la lluvia cae sobre ambos el justo y el injusto ( Mateo 5:45). Él está refiriéndose a los problemas dados por la vida,las luchas matrimoniales, preocupaciones por los hijos, las batallas con la depresión y el temor.
Su gracia también me ha ayudado a sobrevivir. Y eso es suficiente para hoy. Entonces, algún día en la gloria, mi Padre me revelará el maravilloso plan que tenía desde el principio con mi vida. Me mostrará cómo obtuve paciencia a través de todas mis pruebas; cómo aprendí la compasión por otros; cómo su fuerza fue hecha perfecta en mi debilidad; cómo aprendí su fidelidad absoluta hacia mí; cómo llegué a ser más como Jesús.
Sin embargo, a través de todo esto, se me sigue dando una medida de la fuerza de Cristo que siempre sigue aumentando. De hecho, mis mayores revelaciones de su gloria han venido durante mis tiempos más duros. Igualmente, en tus momentos más bajos, Jesús liberará en tí la medida más completa de su fortaleza.

Puede ser que nunca podamos entender nuestro dolor, depresión e incomodidad. Puede ser que nunca podamos saber por qué algunas de nuestras oraciones  nunca han sido contestadas. Pero no tenemos que saber por qué. Nuestro Dios ya nos ha contestado: "Tienes mi gracia

Don Manuel Sánchez Monge, recupera hechos y dichos de Jesús de Nazaret reflejo vivo de su misericordia. Un despliegue de parábolas de Mateo y Lucas que hablan por sí solas del amor. Los mensajes transmitidos a través de El hijo pródigo, El buen samaritano, El dueño de la viña o la parábola del fariseo…

La Escritura dice que durante el tiempo que Elías estuvo en la cueva, “un viento grande y poderoso rompía los montes y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento.” (1 Reyes19:11). Dios no estaba en ese mensaje.
¿Esperas que tu alma sea sacudida por un llamado fuerte a despertarte? “Tras el viento hubo un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto.” (19:11). ¿Esperas oír una palabra ardiente? “Tras el terremoto hubo un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. (19:12).
Dios sabe exactamente el tipo de palabra que necesitas oír cuando estás herido. Y no es una palabra de condenación, ni una palabra dura, ni un sermón al rojo vivo. Creo que el Señor nos está diciendo en este pasaje, “Cuando estas doblado por tus pruebas, no te trataré duramente.” No, Elías necesitaba oír una voz sueva, apacible: “Y tras el fuego se escuchó un silbo apacible y delicado.” (9:12). Algunos manuscritos traducen esta frase como “un soplo apacible, queriendo decir, “una brisa sueva, refrescante.”

Esa misma voz apacible y queda, viene del corazón del Padre hoy. Y su mensaje es el mismo: “y habéis visto el fin que le dio el Señor, porque el Señor es muy misericordioso y compasivo.” (Santiago 5:11).
“Misericordioso y clemente es Jehová; lento para la ira y grande en misericordia.
No contenderá para siempre ni para siempre guardará el enojo. No ha hecho con nosotros conforme a nuestras maldades ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados, porque, como la altura de los cielos sobre la tierra, engrandeció su misericordia sobre los que le temen. Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen.” (Salmo 103:8-11, 13).

El Dios del Antiguo Testamento no es simplemente el Dios iracundo y vengativo sino que progresivamente se revela como un Dios que escucha el clamor de su pueblo y baja para liberarlo (Ex 3, 7), un Dios clemente y misericordioso (Ex 34, 6), el Dios que  camina y está junto al pueblo (Ex 3,14), que  perdona culpas, libera a los cautivos  y sana a los corazones afligidos. A Dios se le da un vuelco el corazón ante el sufrimiento de su pueblo, se le conmueven las entrañas (Os 11,8)(4) . Es una misericordia que, como aparece sobre todo en los profetas, está ligada a la opción por los pobres y por la vida. 
No es una gracia barata, es la expresión de la justicia divina que  condena el pecado pero salva al pecador, es una justicia creadora, que va más allá del castigo.

La gracia cara es el seguidor tomando su cruz y siguiendo a Cristo. Es como Abraham cuando fue llamado y dejó su parentela, sus amigos, su ciudad, sus comodidades y costumbres. Luego se le pide que sacrifique a su hijo. Dios entre él y su hijo, el hijo de la promesa. Sin embargo obedece. Como él, la gracia no nos cuesta nada, solo debemos obedecer. No debemos hacer nada. Solo tomar una decisión después de alcanzar la libertad y perderlo todo, para recuperarlo a través de nuestra comunión con Cristo. Es experimentar el Sermón del monte. Es dejarlo todo como aquellos a quienes les dijo: “Sígueme” y dejaron peces y redes; dejando su propia ley; aceptando no enterrar a sus muertos ni despedirse de lo más querido.

Es cara porque nos exige imitar la encarnación de Cristo para hacernos visibles en el mundo. Que vean que somos luz que ilumina las tinieblas; que ponemos sal en lo insípido. Que la Palabra, el Verbo, se hace visible en nosotros.
Aquí tienes tu palabra de liberación: ¡Levántate y confía! El tiempo ha llegado en que creas que Jesús está contigo en tu tormenta. El te dará la fuerza para sobrellevarlo.
Si piensas que Dios te aleja con enojo cada vez que faltas - si piensas que su amor cambia a disgusto cada vez que pecas - no conoces el corazón del Padre en absoluto. No puedes conocerle simplemente hasta que sepas que quiere reconciliarte consigo mismo. Él quiere que seas uno con él. ¡D¡sfruta su bendición y favor!
 José Carlos Enríquez Díaz
 
 




 
 
 

‘Toda Europa será musulmana: nosotros tenemos muchos hijos y ellos prefieren tener un perro o un pez’


 
‘Toda Europa será musulmana: nosotros tenemos muchos hijos y ellos prefieren tener un perro o un pez’
Los musulmanes crecen el doble de rápido que el resto del mundo, de forma más acentuada en los países en los que son abrumadora mayoría como Indonesia o Pakistán, por ejemplo. Sin embargo, donde más relevancia tiene por su impacto es en la sociedad occidental.
Mientras Occidente envejece de manera rápida y constante, la natalidad entre los musulmanes es muchísimo más alta que la media de cualquier país del denominado primer mundo. Por ello, un porcentaje importante de los nacidos en Europa son ya hijos de musulmanes. Muy representativo de ello es lo ocurrido en algunos estados del viejo continente. Mohamed es el nombre más utilizado en Reino Unido para los recién nacidos, algo que ha ocurrido también en 2010 en la capital belga.
Bruselas, reconocida como capital de Europa, podría ser un augurio de lo que pueda ir ocurriendo poco a poco en el resto del continente. El sociólogo Jan Hertogen ha realizado un estudio que indica que en 2020 Bruselas tendrá 1,2 millones de habitantes de los cuales sólo entre el 20 y el 30 por ciento serán belgas de origen. Un 50 por ciento serán naturalizados, de los cuales una gran parte serán de origen musulmán.
Abu Muqatil, uno de los dirigentes del DAESH, el Estado Islámico, asegura, en un mensaje dirigido a sus militantes en Europa, que los atentados son sencillos de cometer en el Continente, donde es fácil adquirir armas y todos los “cruzados” (cristianos) son objetivos. Anuncia que cuando logren conquistar estos territorios, las mujeres y los niños serán vendidos en los mercados del DAESH.
El conocido imán británico Anjem Choudary, una de las voces autorizadas y más influyentes en Europa de la comunidad musulmana, ha vuelto a poner el grito en el Cielo por lo que considera “una ofensa” y “un menosprecio” a la religión del profeta: las procesiones de Semana Santa en España.
El clérigo explica en una reciente entrevista en el ‘Daily Mail’ que “La Constitución española de 1978 recoge que España es un Estado aconfesional”, así como que “llevar a cabo todos los actos y liturgias propios del cristianismo durante la Semana Santa española, es una ofensa para los miles de musulmanes que se ven obligados a vivir su fe prácticamente en la clandestinidad”.
El iraní cree que los más de 1,8 millones de musulmanes que ya viven en España se ven “discriminados” por la propia política del Estado. Una razón de fe que choca frontalmente con su concepción de la realidad.
“Velamos por el bienestar de los musulmanes en toda Europa. No vamos a dejar que se menosprecien y rebajen los derechos de nuestros hermanos. El Islam, en unos años, será la principal religión de todo el continente. Ya es hora de decir bien alto:
 

Vivir hoy la resurrección


 
 
Si nuestra esperanza en Cristo se limitara sólo a los límites de esta vida, seriamos los más desgraciados de todos los hombres. La profesión de fe en la resurrección es la respuesta a las apariciones; sólo ellas redujeron la ambigüedad del sepulcro vacío y dieron origen a la exclamación de los apóstoles: resucito verdaderamente. Los evangelios nos transmiten los siguientes datos: Las apariciones son descritas como presencia real y carnal de Jesús, come, camina con sus discípulos, se deja tocar, oír y hablar con ellos. Su presencia es tan real que puede ser confundido con un viandante, con un jardinero o con un pescador. En Jesucristo recibimos la respuesta definitiva de Dios de que no fue la muerte si no la vida, la última palabra que Dios pronuncio sobre el destino humano.

Nosotros experimentamos en el espíritu la resurrección de Jesús porque tanto el como su causa se nos presenta como realidades vivas y victoriosas. No se puede separar absolutamente la experiencia de los primeros discípulos de la nuestra, y, si eso es así, también en la historia será posible una experiencia semejante a la de los primeros discípulos. No podemos esperar que en la historia aparezcan apariciones del resucitado como las que narran los Evangelios, pero cuando reaccionamos con misericordia y amor, cuando tenemos la capacidad de dar la propia vida para dar vida a los otros, eso es vivir… Los cristianos de Corintio, por poner un ejemplo de los orígenes estaban convencidos de que vivían ya la plenitud porque si no fuera así vacía sería su predicación.


Y lo pensaban así porque vivían signos extraordinarios por todas partes: milagros, don de lenguas etc.; que parecían triunfar sobre la realidad de lo cotidiano. Los apóstoles comienzan a predicar sin miedo y con audacia, y parecen contentos aun en medio de las persecuciones alegres de tener sufrido algo por Jesús (hech. 5.41).


Los discípulos que se encontraron con el resucitado viven una nueva vida, con sentido y con gozo. No parecen estar “tristes”, están acosados pero no abandonados (2Cor 4,8) los discípulos notaron un cambio en sus vidas, pero no tan sólo porque en un primer momento pasan del miedo a la valentía, si no porque en el medio de los trabajos y de los esfuerzos que les sobrevinieron actúan con libertad y con gozo.

Los discípulos dan testimonio de que ellos también viven ya de algún modo la plenitud de la resurrección lo que hay de triunfo en la resurrección no quedo tan sólo en Jesús, si no que se desbordo y cambio la calidad de sus vidas. El error consiste en pensar que se vive más en el mundo de la resurrección cuanto menos se vive en el mundo histórico.
José Carlos Enríquez Díaz